
¿Tiene Jesús dos voluntades?
Hay calvinistas como el influencer Bruno Ysla y el youtuber Leonardo Mendoza del canal Unidos en la Fe que sostiene que Cristo tiene dos voluntades, lo cual cualquiera que haya estudiado Patristica, como las Obras Escogidas de Ireneo de Lyon (Editorial CLIE) sabe que tal creencia suena a gnosticismo. Hay dos posturas cristológicas y opuestas sobre este tema. El diotelitismo la cual sostiene que Cristo tiene dos voluntades lo cual suena bastante extraño y hasta herético pues el hecho de que tenga dos naturalezas (una divina y una humana) no significa que tenga dos voluntades separadas (falacia non sequitur) y porque su voluntad antes y después de su encarnación siguió siendo la misma, es decir, hacer la voluntad del Padre que lo envió (Juan 4:34, Juan 5:30 y Juan 6:38).
Mientras que a diferencia del diotelismo, el monotelitismo sostiene que Cristo tiene dos naturalezas (humana y divina) y una sola voluntad. ¿Cuál de las dos tiene la razón? Si nos vamos a la Biblia (la cual es nuestra autoridad final en cuanto a doctrina, fe y practica) no enseña en ninguna parte el diotelitismo. De hecho, dicha creencia tampoco aparece en ninguno de los escritos de los Padres Apostólicos ni en la Patrística antes del siglo 7 (séptimo) sino que es una doctrina inventada y declarada por primera vez en el tercer concilio de Constantinopla (III), celebrado entre 680–681 d.C.. Esto explica el por qué la Iglesia de Asiria (Oriente) nunca ha aceptado el diotelismo por más de un milenio. Tampoco surgió en el concilio de Calcedonia en donde se definió las dos naturalezas, no dos voluntades, sino que este debate sobre un doble voluntad en Cristo surgió más tarde en el siglo VII. Por tanto, la gente que lo creen apela a un concilio bastante tardío y las cuales no son infalibles. Prueba de ello es que estos tipos de concilios no solo condenaron el monotelitismo sino también el credobautismo (bautismo de creyentes) por un bautismo infantil, la adoración de imágenes, la mariolatría y otras doctrinas que son contrarias a la Escritura. Y si los concilios no son infalibles entonces eso significa que podrían estar en el error con respecto a este tema también.
¿Y qué debe hacer el evangélico que cree en la Sola Scriptura cuando ve que hay dos autoridades (Biblia Vs. Concilio) que se oponen? El líder anabaptista, Menno Simons, nos da la respuesta, “Querido lector: te amonesto y aconsejo que, si buscas a Dios con todo tu corazón y no quieres ser engañado, no debes depender de los hombres ni de sus doctrinas, no importa lo antiguas, santas y excelentes que se consideren, pues los teólogos se contradicen entre sí, tanto en los tiempos pasados como en los actuales. Básate en Cristo únicamente y en su Palabra, en la enseñanza segura y práctica de sus santos apóstoles y serás por la gracia de Dios, preservado de toda falsa doctrina y del poder del diablo y andarás delante de Dios confiada y piadosamente…Toda enseñanza y mandamiento que no concuerde con la doctrina de Cristo, sean ellas enseñanzas y opiniones de doctores, mandamientos de papas, concilios ecuménicos o lo que fuere, no son sino enseñanzas y mandamientos de hombres (Mat. 19:5).” (Menno Simons, su vida y escritos, la autoridad de las Escrituras, Capitulo VII, pp.52-53). Por tanto, como Bautista, pentecostal o protestante nuestra autoridad final no es lo que dice un concilio católico (eso sería ser inconsistente) sino la Biblia que es la Palabra escrita de Dios la cual declara, “Examinadlo todo…” (1 Tesalonicenses 5:21) a la luz de las Escrituras y eso incluye los mismos concilios (Hechos 17:11 y 1 Corintios 4:6).
Además, ¿tenemos voluntad porque somos una persona o por la naturaleza que tenemos? El otro problema con el diotelitismo es que ignora que las naturalezas no tienen voluntades, ni mente ni emociones sino las personas. La voluntad al igual que la mente y las emociones son facultades, funciones y las características de una persona. Por eso, la voluntad que tú tienes no se debe a tu naturaleza sino a tu persona. En otras palabras, para que tengas voluntad debes tener personalidad. Por ejemplo, ¿cuántas personas es Cristo? Uno. Por tanto, si Jesús es una sola persona entonces solo tiene una sola voluntad.
Como explica el apologista y filosofo cristiano, el Dr. William Lane Craig, “Las voluntades están asociales con personas y no con naturalezas. Las naturalezas no tienen voluntades. Si lo tuvieran entonces tendrías dos personas en Cristo, una persona divina y otra persona humana y eso es caer en la herejía del nestorianismo.” Craig usa la película Avatar (2008) como una analogía (aunque yo preferiría la de Tron (1982) para demostrar que Jesús puede tener dos naturalezas y seguir teniendo una voluntad la cual es hacer la voluntad de Su Padre. No dos voluntades. Sin embargo, el diotelista confunde naturaleza con persona lo cual no es lo mismo pues las naturalezas no tienen voluntad, sino que son las personas los que tienen voluntad.
De hecho, hay cosas que tienen naturalezas, pero no tienen personalidad como las rocas y los animales. Ambos tienen naturalezas, pero no tienen voluntad ni personalidad. Sin olvidar que el hombre también tiene dos naturalezas (física y espiritual) ¿significa eso que tenemos dos voluntades también? No, a menos que la persona sea esquizofrénica lo cual iría en contra de las Escrituras (Santiago 1:8 y 1 Reyes 18:21). También ignoran que si yo muriera hoy mi naturaleza física se quedará en la tumba, pero no mi persona la cual irá al cielo. ¿Significa eso no voy a tener voluntad? No, y Jesús tampoco ya que si Cristo tuviera dos voluntades eso significaría que tiene una doble personalidad lo cual es contrario a las Escrituras (Santiago 1:8 y 1 Reyes 18:21) o dos personas lo cual es nestorianismo. Por tanto, nosotros creemos que Cristo como una sola persona o la segunda persona de la Trinidad tiene una sola voluntad y esa voluntad era hacer la voluntad del Padre.
Quizás alguien pregunte ¿y cuántas voluntades hay en la Trinidad? ¿Acaso hay cuatro o más? No. Se podría decir que, así como en la Trinidad hay tres voluntades porque hay tres personas divinas sin embargo hay un solo Dios porque tienen la misma voluntad perfectamente unidos y en armonía que actúan como si fuera una sola. Esto es consistente con la doctrina tradicional de la perijóresis (una unión íntima, real y eterna entre las personas divinas y, en cristología, entre las dos naturalezas de Cristo, sin confusión ni división) que también sostiene el Dr. Craig. El otro problema es que también tendríamos que preguntarles, ¿Entonces Jesús tuvo una voluntad antes de la encarnación, pero después de la encarnación empezó a tener dos? Tampoco se sigue de que para que Jesús sea humano tiene que tener dos voluntades (falacia non sequitur).
Algunos diotelistas citan 1 Corintios 2:8 y Hechos 20:28 como “prueba” de que Cristo tiene dos voluntades. Sin embargo, en ninguno de estos pasajes dice que Cristo tiene dos voluntades por lo que imponen ideas de manera subjetiva en el texto y el hecho de que ningún cristiano afirmaba tal cosa antes del siglo séptimo es prueba de que el diotelismo era completamente desconocida para la iglesia primitiva. Otros citan la oración de Jesús en el Getsemaní en Lucas 22:42 sin embargo estos fallan en entender que aquí Jesús le está orando al Padre que es una persona diferente de la Trinidad y por ende Jesús no está hablando consigo mismo. Por tanto, el pasaje sí habla de dos voluntades, es decir, una voluntad del Padre y otra voluntad del Hijo quien somete su voluntad a la de su Padre. Otros dicen que, en el jardín, Jesús no quiso morir, pero sabe que el Padre tiene un plan entonces busca otra alternativa para cumplir con este plan. Por eso, según calvinistas, Jesús dice, “que no se haga mi voluntad sino la tuya” como si hubiera un conflicto entre ambas. Sin embargo, ignoran que al final Jesús decide que se cumpla lo que el Padre quiere. En otras palabras, la oración de Jesús indica que el Padre y el Hijo tienen voluntades distintas solo en el sentido de que son personas diferentes. Pero eso no indica que Jesús pueda elegir de manera distinta a como lo hacen el Padre o el Espíritu Santo.
Objecciones:
“Cristo posee dos voluntades —una humana y otra divina—; por esta razón puede orar: «No se haga mi voluntad, sino la tuya». La Trinidad no estaba dividida respecto a si la copa debía o no apartarse de Cristo; Cristo, en su humanidad, deseaba que se apartara, pero se sometió humildemente a la voluntad de Dios.”
Cabe señalar que el pasaje completo constituye una condicional: «Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa; sin embargo, no como yo quiero, sino como tú quieres». Por lo tanto, Jesús no está afirmando que su voluntad sea que la copa pase. Lo que dice es que, si ello fuera posible, entonces desearía que la copa pasara de él. Esto no resulta incompatible con la voluntad del Padre, dado que el Padre sabe que no es posible que la copa pase de él. Es más, sostener que ambas voluntades están en conflicto equivaldría a afirmar que la voluntad de Jesús —aun tratándose de su voluntad humana— es contraria a la voluntad de Dios. Esto plantea un problema teológico, puesto que desear algo contrario a la voluntad de Dios constituye pecado.
“No es pecado ser tentado. Es pecado ceder ante la tentación. Cristo fue tentado a no afrontar la Cruz, pero sometió su voluntad a la del Padre.”
De acuerdo. Sin embargo, tu afirmación era que la voluntad humana de Cristo —tal como se expresa en Mateo 26:39— se oponía realmente a la voluntad de Dios. Querer algo contrario a Dios es pecado, aunque sea solo en el pensamiento. Si sostienes que la voluntad humana de Jesús no desea realmente algo contrario a Dios, entonces esto no respalda tu argumento contra la cristología monotelista, dado que el propósito de dicho argumento era demostrar que desear algo contrario a Dios indica que Jesús poseía dos voluntades.
“Dios, sin embargo, no puede ser tentado por el mal. Por lo tanto, para que Cristo pudiera ser tentado, debía poseer una voluntad humana.”
Santiago 1:13 dice: «Dios no puede ser tentado por el mal, y él mismo no tienta a nadie». Luego explica que las personas (no las naturalezas) son tentadas cuando son atraídas y seducidas por su propio deseo.
“Si Él no hubiera tenido una voluntad humana, entonces no podría saber lo que es ser humano, no podría sufrir con nosotros y, en última instancia, no podría redimir nuestras voluntades. Fue hecho en todas las cosas semejante a nosotros, aunque sin pecado. Esta es la enseñanza de las Escrituras.”
En el monotelismo, el Logos puede saber verdaderamente lo que significa ser humano en virtud de estar unido a un cuerpo hominino y experimentar todas las cosas que ello conlleva, tales como el crecimiento, el hambre, el cansancio, el dolor, las tentaciones y la muerte. Por tanto, en nuestra Cristología bíblica Cristo es "hecho en todas las cosas como nosotros, pero sin pecado." Esto es consistente con los Padres de la Iglesia primitiva como Ireneo, Tertuliano, Justino Martir y otros del siglo II (segundo) sin apelar a dos voluntades lo cual es una idea novedosa del siglo VII (séptimo).
“Explique cómo es posible que Cristo posea una naturaleza humana completa, pero carezca de voluntad humana, cuando todo otro ser humano posee una voluntad humana. El monotelismo parece ser contradictorio en sí mismo. Tiene usted razón: Nuestro Señor oró a Dios Padre en el Huerto. Pero si Dios Hijo constituye el alma de Jesús, esto sigue sugiriendo que dos personas comparten el cuerpo de Cristo, a pesar de que nos esforcemos por evitar el nestorianismo. El Tercer Concilio de Constantinopla se celebró entre los años 680 y 681.”
En primer lugar, la naturaleza humana consiste en un cuerpo homínido unido a un alma racional. Este modelo contempla dicha unión, lo cual resulta suficiente para que Jesús posea una naturaleza humana completa. En segundo lugar, no queda claro por qué considera usted que el hecho de que Jesús orara al Padre en el Huerto implique nestorianismo, a la luz del monotelismo. Según este modelo, el alma constituye precisamente la sede de la identidad personal; por consiguiente, existe una única persona orando al Padre: Jesús —el Logos—, la segunda persona de la Trinidad.
“Si eres monotelista entonces eres monofisita y nestoriano.”
Lo cual sería una falacia de hombre de paja o non sequitur. Los monofisitas creen que Cristo tiene una sola naturaleza y que la humana fue absorbida por la divina. Eso no lo creen los cristianos que en su gran mayoría son monotelistas como el reconocido apologista y filosofo cristiano, el Dr. William Lane Craig sino que sostienen que Jesús es una sola persona con dos naturalezas (humana y divina) y que como es una sola persona tiene una sola voluntad. La confusión principal o deshonestidad es confundir naturaleza por voluntad lo cual no es lo mismo pues las naturalezas no tienen voluntades sino las personas.
“Afirmo que Cristo tiene dos voluntades o de lo contrario tendríamos que afirmar el Trinitarismo social.”
Esta es otra falacia de hombre de paja o non sequitur puesto que los cristianos que son monotelistas tampoco afirman el triteísmo sino la doctrina tradicional de la perijóresis (una unión íntima, real y eterna entre las personas divinas y, en cristología, entre las dos naturalezas de Cristo, sin confusión ni división) que también sostiene el Dr. Craig.