
¿Rapto de Niños?
Muchos padres cristianos que tienen hijos menores de edad y son dispensacionalistas se preocupan por lo que ocurrirá con sus pequeños hijos cuando ocurra el arrebatamiento de la iglesia. ¿Tomará Dios también a todos los niños fuera de este mundo? Y si lo hará, ¿cuáles niños? ¿Todos los niños o solo la de los creyentes? Hay tres teorías sobre qué sucederá con los niños durante el tiempo del rapto: la primera es que ningún infante o niño bajo la edad de responsabilidad será raptado por Dios sino solo los creyentes. Sin embargo, ¿quién se hará cargo de estos niños cuando sus padres cristianos sean raptados? ¿Alguien que los motivará a creer en otro dios y a tomar la marca de la Bestia? ¿Será que los pequeños hijos de los santos tendrán que sufrir la ira de Dios con todas las terribles plagas y juicios apocalípticos abajo en la tierra con el anticristo mientras sus padres están gozosos de estar arriba en el cielo con el Señor? ¿Es esto compatible con las Escrituras? Veamos: Cuando los hijos de Israel dejaron Egipto lo cual es un símbolo del mundo para ir a la tierra prometida (Canaán) lo cual es un tipo del cielo (Hebreos 11:9-10), los israelitas no dejaron a sus hijos atrás para ser criados o maltratados por los egipcios impíos.
Pero no solo eso. En esta misma historia vemos dos clases de personas que entran a la tierra prometida la cual representa el cielo: los que creen y los niños que mueren en su infancia antes de llegar a la edad de responsabilidad pues Dios mismo le dijo a Moisés en Deuteronomio 1:39 que solo los creyentes (Caleb y Josué) "Y vuestros pequeños niños, ... que no saben hoy lo bueno ni lo malo, ellos entrarán allá..." en la tierra prometida. Como dijo Ireneo de Lyon, "¿Quiénes son salvos? Aquellos que le han creído a Dios y siguen Su amor como Caleb de Jefone, Josué de Nun y también los niños inocentes, quienes no tienen sentido del mal" (Contra los Herejes (Adversus Haereses) de Ireneo de Lyon, específicamente en el Libro 4, Capítulo 28, Sección 3). Lo mismo se podría decir del rapto. Creemos que cuando seamos arrebatados los pequeños hijos de todos los creyentes también lo serán por lo que Dios no los dejará sin padres e indefensos (1 Corintios 7:14). Después de todo, nuestros hijos son herencia de Dios y no del mundo (Salmo 127:3). Por tanto, aunque el "seremos arrebatados" en 1 Tesalonicenses 4:16-17 se refiere a cristianos que han creído eso no implica que solo los adultos serán participes del rapto pues como dice Proverbios 11:21, "mas la descendencia de los justos será librada." En otras versiones de la Biblia dice, "mas la simiente de los justos escapará" (RVA-2015 Y Biblia del Jubileo). Vea también Salmo 112:1-2; Proverbios 20:7; e Isaías 54:13.
La segunda teoría suena como un tipo de bautismo del pacto (teoría reformada refutada por el teólogo anabaptista Balthasar Hubmaier) pues propone que solo los hijos de los creyentes serán librados de los juicios apocalípticos y como prueba citan 1 Corintios 7:14 para afirmar que este texto parece limitar esta protección solo para sus propios hijos. También usan los juicios divinos del Antiguo Testamento como el diluvio universal donde solo Noé y su familia fueron salvos, la destrucción de Sodoma y Gomorra donde solo Lot y su familia fueron salvos (Génesis 6-7; 19:4; Lucas 17:26, 28-30 y Mateo 24:36) o la Pascua de Éxodo 12 donde solo los israelitas y sus hijos fueron salvos (Vea también Josué 6:21). Aunque este argumento suena razonable, ignoran que 1 Corintios 7:14 no habla del rapto y que ni siquiera tiene que ver con salvación sino con santificación. Lo que este pasaje enseña es que hay una influencia sagrada y una bendición espiritual en el ambiente de un hogar cuando alguien en un matrimonio mixto es creyente. Esto no significa que los pequeños hijos de una pareja que no es cristiana serán condenados, pues Ezequiel 18:20 declara que los hijos no son responsables o culpables de los pecados de sus padres (Vea Deuteronomio 24:16; 2 Reyes 14:6 y Jeremías 31:29–30). En otras palabras, la salvación o la condenación no es algo hereditario, sino personal e individual. Por tanto, la razón de que un niño va al cielo o se quede en la tierra porque sus padres son inconversos no puede ser correcto ya que su estado espiritual no depende de la de sus padres. Otra razón que dan es porque los padres inconversos caerían en pánico cuando no puedan encontrar a sus hijos y podría hasta ver a Dios como un monstruo o como si fuera un tipo de flautista de Hamelín, quien en vez de una flauta usa una trompeta para secuestrar a sus hijos. Pero si la pareja de un cristiano no era cristiana, entonces ¿no se podría usar este mismo argumento contra esta teoría? Además, ¿no dice la Biblia que todas las almas, incluyendo la de los niño,s le pertenecen a Dios y que por ende es Soberano para hacer lo que quiera en este mundo cuyo Dios es el Dueño y Creador? Sin olvidar que estaría librando a tales pequeños de la gran tribulación que ha de venir sobre el mundo entero para ponerlos en un lugar mejor y seguro que es el cielo.
Por último, otros cristianos citan Mateo 18:14 para afirmar que todos los infantes y niños bajo la edad de responsabilidad serán arrebatados, incluyendo a los hijos de la gente no creyente. Las razones serían que solo los hijos de los creyentes son inocentes pues Pablo enseñó que los infantes no hacen mal (pecado) en el vientre de su madre y que espiritualmente están vivos durante el tiempo que no conocen la ley, es decir, en nuestra infancia en Romanos 7:9 y que los bebés no hacen ningún mal (pecado) hasta llegar a la edad de responsabilidad que es donde empiezan a pecar (Romanos 7:9 y 9:11). Como resultado morimos espiritualmente y nos volvemos pecadores. No antes. Todo esto explica las palabras de Pablo cuando dice que “todos nos hicimos inútiles”, “se apartaron” o “se descarriaron” lo cual indica que se alejaron o se desviaron de un estado anterior que no era corrupto y lo cual requiere e indica un cambio inocente a pecador (Salmo 14; Salmo 58:3 y Romanos 3:12). Esto también explica porque Jesús dijo que “de los tales” (niños en general) es el reino de los cielos (Mateo 19:14). Esto por supuesto incluye a los hijos con discapacidad mental los cuales son como niños. También explica el por qué Jesús se comparó asimismo con los niños (Marcos 9:37) porque, así como ellos son inocentes (Salmos 106:34-39, Jeremías 19:4–5, 1 Corintios 14:20 PDT y Romanos 9:11), Él también es inocente (Mateo 27:4; Hebreos 7:26 y 1 Pedro 3:18) y por qué nos dice que debemos nacer de nuevo y volver a ser como un niño para entrar en el reino de los cielos (Juan 3:3-7 y Mateo 19:14), es decir, volver a ese estado de inocencia que teníamos antes en nuestra infancia. Por tanto, siguiendo esta lógica, si todos los niños también son hijos de Dios y los juicios apocalípticos son para castigar y derramar la ira de Dios, entonces no tiene sentido creer que serán dejados atrás para ser castigados juntamente con el impío en la tierra (Vea 1 Tesalonicenses 5:9). Esta última teoría es la que más me inclino.