
¿“Los calvinistas no negamos el libre albedrío pues somos compatibilistas”?
Muchos famosos ateos como Sam Harris, Lawrence Krauss, Steven Pinker, Anthony Cashmore y hasta Nietzsche niegan el libre albedrio. Irónicamente, hay calvinistas como John Pipper y R.C. Sproul que también lo niegan. Hasta he visto calvinistas citar los estudios seculares y naturalistas de estos ateos para apoyar la idea de que el libre albedrí es una ilusión como si eso le apoyara su mala teología. Mientras otros calvinistas, inconsistentes con su propia teología, dicen que creen en el libre albedrío, pero lo redefinen para asumir que son compatibilistas. En filosofía, a esto se le conoce como determinismo suave. En otras palabras, rechazan el libre albedrío libertario por un libre albedrio determinista, lo cual sigue siendo determinismo y un oxímoron. Sostener el libre albedrío y a la misma vez el determinismo es ser contradictorio puesto que son dos ideas totalmente opuestas e incompatibles. Por tanto, decir que tienes libre albedrío pero que Dios controla todo lo que haces no es en realidad tener libre albedrio. Además, si el hombre nunca tuvo libre albedrio y sus deseos y acciones fueron controlados por Dios, ¿no convertiría eso a Dios en la causa, el responsable, el culpable y el autor del mal lo cual es contradecir su misma naturaleza benigna? Algunos calvinistas negaran esto, por lo que les pregunto: ¿Entonces crees que Adán y Lucifer pecaron por voluntad propia (libre albedrío) o Dios ya lo tenía predeterminado? Para evitar la refutación, muchos calvinistas deciden responder diciendo que es solo un "misterio", pero sabemos que es una contradicción decir que no tuvieron libre albedrío, ya que eso haría a Dios el autor y la causa de que el mal naciera en el corazón de Satanás y no su libre albedrío.
La realidad es que aquellos neocalvinistas que sostienen el libre albedrío determinista (compatibilismo) son inconsistentes con el calvinismo histórico y clásico, puesto que Juan Calvino era un determinista que no creía en el libre albedrío ni en el compatibilismo. Pero primero definamos qué es determinismo. Según los diccionarios como la RAE o la Cambridge Dictionary, el determinismo es la doctrina o la teoría según la cual todos los acontecimientos y en particular las acciones humanas, están unidas, determinadas y deben ocurrir como sucede por las condiciones anteriores e iniciales y no de ninguna otra manera. ¿Qué enseña el calvinismo? Si nos vamos a la Confesión calvinista de Fe de Westminster, esta nos dice que “Dios, desde la eternidad, hizo, a través de su santo y libre consejo, que se ordenara todo lo que pasaría y de manera inmutable [sin cambios]”.
Lo mismo dice Calvino, quien dijo en sus Instituciones que la abolición del libre albedrío era lo mejor para la iglesia (Instituciones 2.2.8.) y vio a Dios como el autor de todos los eventos, incluyendo todo pecado. Para Calvino, Dios no permite sino que gobierna todo lo que pasa pues dijo: “Si Dios solo prevé los acontecimientos humanos, y no organiza y dispone de ellos a manera de su voluntad, habría lugar para cuestionar qué tan lejos asciende su conocimiento previo con su obligación; Pero como...Él ha decretado que estos van a suceder, es evidente que todos los eventos ocurren por su soberana voluntad (Calvin, Institutes, Ibid., III: xxiii, 2, 4). Muchos calvinistas de hoy niegan que el calvinismo enseñe que Dios causa el mal. Sin embargo, el mismo Calvino insistió: "Que los hombres no hacen nada, excepto por la instigación secreta de Dios y no discuten o deliberan sobre ninguna cosa, excepto lo que él ha decretado previamente con él mismo, y lo lleva a ejecutar por su dirección secreta. Esto probado por innumerables pasajes claros de las Escrituras" y que “Todo aquello que parece ocurrir accidentalmente son gobernados por la secreta providencia de Dios” (Tratado en la Providencia Eterna de Dios, p.266 y traducido por Henry Cole).
Calvino también dijo que, “Ahora porque la conformación de todas las cosas está en las manos de Dios...Él dispone... que las personas nacen, y están condenados desde el vientre a una muerte segura y deben glorificar a Dios por su destrucción.” Calvino también dice que, “Resumiendo, pues: Cuando decimos que la voluntad de Dios es la causa de todas las cosas, se establece su providencia para presidir todos los consejos de los hombres, no solamente muestra eficacia en los elegidos, sino también fuerza a los réprobos a hacer lo que desean” (Instituciones, Libro 1, cap. XVIII), que “Con predestinación queremos decir el eterno decreto de Dios en el cual El determina lo que El quiere que ocurra con cada hombre” (Instituciones, 3.21.5) y que “Dios convierte todo evento de la manera que El quiere” (Calvino, Instituciones, XVI, 9).
Esta es la razón por la que hay muchos calvinistas entre ellos, John Piper, Mark Talbot y R.C. Sproul Jr. que tratan de ser consistentes con su teología afirman que, "todas las cosas que se cumplen son por la voluntad de Dios... Dios creó el mismo pecado." De hecho, John Piper hasta dijo en su libro, Suffering and the Sovereignty of God, que “Esto incluye, por increíble e inaceptable que parezca, el que Dios haga que se produzca la brutalidad Nazi en Birkenan y Auschwitz, así como los terribles asesinatos de Dennis Rader e incluso el abuso sexual de un niño pequeño” (p.42). Por eso David L. Allen y Steve W. Lemke que son dos académicos protestantes afirman en su libro, Calvinism, p.426 que “El calvinismo hace de Dios el autor del pecado y de la maldad…El calvinismo clásico y consistente afirma, implícitamente, de cualquier manera, que Dios lleva a cabo lo que es moralmente erróneo.” E incluyen a Calvino, Piper, Edwards y Charles Hodge en este tipo de determinismo. Otro calvinista dice, “Si un hombre se emborracha y le dispara a su familia, era la voluntad de Dios que lo hiciera.” (Gordon Clark, Religion, Reason and Revelation: Presbiterian & Reformation, 1961, p.221). De hecho, hasta el mismo Jonathan Edwards dijo que esta era una horrible doctrina, pero lo siguió creyendo y defendiendo. Lo mismo dijo R.C. Sproul quien dijo que no me tiene gustar para aceptarlo.
No se puede escapar de la pregunta: ¿Por qué un Dios, que es amor, decreta el mal y el sufrimiento para miles de millones no sólo en esta vida, sino también para la eternidad en el lago de fuego? Esa pregunta es una vergüenza para algunos calvinistas, tales como R. C. Sproul y John Piper, porque no hay ninguna respuesta racional (mucho menos bíblica) dentro de ese sistema teológico. Esto fue admitido por Calvino mismo: "Otra vez pregunto: ¿Cómo es que la caída de Adán implica a tantas naciones con sus hijos infantes en una muerte eterna sin remedio, a menos que así se satisface Dios? Aquí la lengua más locuaz debe callar". Hay, por supuesto, una respuesta bíblica a la cuestión del pecado que satisface la conciencia del hombre dada por Dios. El hombre tiene la libre albedrío y por ende responsabilidad moral genuina ante Dios. Esto es porque, comenzando con Adán y Eva y hasta el presente, "todos pecaron" por su propia voluntad y no por un decreto divino impuesto. Por lo tanto, cualquier intervención soberana fuera para exterminar a la raza humana, no resolvería el problema del mal, porque el mal viene desde adentro del corazón del hombre. Jesús dijo que del corazón humano “Salen los... malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias...” (Mateo 15:19). Así que en conclusión negar el libre albedrio como hace el calvinismo no solo presenta problemas teológicos, históricos y lógicos, sino que también mal representa al Dios de amor y de verdad en un dios cruel, de engaño y como diría C.S. Lewis y John Wesley peor que el diablo.
Algunos calvinistas que niegan el libre albedrío tratan de defenderse asimismo diciendo: "Es decir ¿a Dios le tomaron por sorpresa los actos negativos de su pueblo? Uhmm teísmo abierto, su Dios no es omnisciente, se toman literalmente un pasaje antropomórfico." Sin embargo, esto es apelar a una falacia de hombre de paja, como provisionista creemos que Dios es omnisciente, la diferencia está en que ominisciencia no es lo mismo a determinismo o causalidad. Gran diferencia. Otros dicen que olvidamos que Efesios 2 declara que estábamos "muertos en delitos y pecados" y por ende, ¿qué puede elegir un muerto? ¿Hacer el bien? Imposible, todo proviene de Él. Sus decretos son permisivos en relación al pecado. Dios permite el pecado, pero no lo causa." Sin embargo, la Biblia no define la muerte espiritual como una incapacidad, sino como la separación entre Dios y el hombre por el pecado. Además, siguiendo su lógica, entonces los pecadores no pecan, ya que un cadáver no puede hacer nada. Hasta el teólogo calvinista Arthur Pink admitió que ese tipo de literalismo cae en una falsa y mala analogía. Sin olvidar que la Biblia también describe la condición de pecador como una enfermedad. ¿Puede un enfermo elegir un médico o una medicina? Sí. Negar ese libre albedrío sería caer en viejas herejías, como la de los gnósticos maniqueos, quienes también negaban la libertad de la voluntad.
En palabras de Menno Simons y Balthasar Hubmaier, “Zwinglio enseñó que la voluntad de Dios movía al ladrón a robar y al criminal a matar, y que su castigo sería también ejecutado por la voluntad de Dios, cosa que, en mi concepto, es una abominación superior a todas las abominaciones. ¿Qué debo decir yo, amado Señor? ¿Deberé decir que Tú has ordenado al perverso delinquir como algunos han dicho? Lejos esté de mí tal cosa. Yo sé, oh, Señor, que Tú eres bueno y nada malo puede hallarse en ti. … Has dejado vida y muerte a nuestra elección. Tú no quieres la muerte del pecador, sino que se arrepienta y viva. Tú eres la luz eterna y por lo tanto odias toda tiniebla. Tú no quieres que nadie perezca, sino que todos se arrepientan, vengan al conocimiento de tu verdad y sean salvos. 。Oh querido Señor, han blasfemado tan gravemente tu grande, inefable amor, tu misericordia y majestad, que han hecho de ti, el Dios de toda gracia y Creador de todas las cosas, un verdadero demonio, afirmando que Tú eres la causa de todo mal…¡Evidentemente, nada malo puede provenir de lo bueno, ni luz de las tinieblas, ni vida de la muerte; sin embargo, sus tercos corazones y mentes carnales son atribuidos a tu voluntad, de modo que puedan continuar en el camino ancho y tener una excusa para sus pecados!” (Menno Simons, Su Vida y Escritos, Bender/Horsch, pp.136-137).
“Hay gente que dice que no podemos hacer nada bueno y que tampoco tenemos libre albedrío, excepto para pecar…Debido a esto muchas personas no oran, ni ayunan ni dan limosnas por mucho tiempo porque esta media verdad les da una licencia de la carne para culpar y responsabilizar a Dios por todos nuestros pecados como hizo Adán con su Eva y Eva con la serpiente (Genesis 3:12). Tal creencia es la blasfemia más grande de la tierra…pues las Escrituras enseña la libertad del ser humano para hacer el bien o el mal (Salmo 37:27; Mateo 7:11; 23:37; Levítico 22:21-25; Romanos 2:14 y Eclesiástico 15:14). Aquellos que niegan esta libertad de la voluntad y dicen que esta libertad está vacía blasfeman contra Dios asumiendo que es un tirano que penaliza y condena a la humanidad por algo que según ellos es imposible de hacer…Quitan también la culpa y responsabilidad del hombre, el cual podría decir que su práctica en la prostitución y el adulterio es la eterna providencia de Dios y que solo dejará de pecar cuando sea su voluntad. Esta falsa opinión también ha conducido a muchos a la pereza y a la gran desesperación ,ya que creen que no pueden hacer nada bueno y, por necesidad, hasta cuando Dios quiera y obrer sobrenaturalmente, y especialmente en ellos, como si enviarles su santa Palabra no fuera suficiente para atraerlos y cambiarlos. Tal creencia es diabólicamente astuta, mala y blasfemo. No sé de alguna otra cosa más dañina para el santo y justo cristiano. Debido a esta falsa doctrina, gran parte de las Santas Escrituras ha sido derrocada y hecha sin poder. Que el Dios todopoderoso, benigno y misericordioso nos guarde de este gran error y lo aplaste con el aliento de Su boca por medio de nuestro Señor Jesucristo. Amén.” (Balthasar Hubmaier, Theologian of Anabaptism, Pipkin y Yoder, pp.427-448). En fin, ambas posturas: negar libre albedrío (calvinismo clásico) o compatibilismo (neocalvinismo) son igual de absurdas.