
¿Qué opinan los Expertos sobre el Calvinismo?
“Aquellos que no conocen el pasado están condenados a repetirlo” – George Santayana, (The Life of Reason, 1905)
“Agustín trajo sus formas maniqueas dentro de la iglesia…y estaba negando la enseñanza clara de Pablo de que Dios quiere que todos los hombres sean salvos.” – Dr. Henry Chadwick, académico, teólogo, destacado historiador de la iglesia primitiva y nombrado profesor regio en las universidades de Oxford y Cambridge
“Los 5 puntos de TULIP están en el maniqueísmo cristianizado por Agustín. Y en ninguna parte de la patrística hasta el siglo IV. Lutero y Calvino bebieron de la fuente de Agustín, quien a su vez bebió de la fuente de Mani (o Manes), padre del maniqueísmo.” (The Gnostic Origins of Calvinism, Ken Johnson, Th.D. p.68).
“El propio Agustín siempre consideró el maniqueísmo africano como una rama aceptable del cristianismo, pero no a los donatistas.” – William Hugh Clifford Frend fue un historiador eclesiástico, arqueólogo y sacerdote anglicano inglés.
“Mani siempre estuvo en la mente de Agustín, conscientemente como su enemigo, inconscientemente como su mellizo.” – Gilles Quispel, teólogo holandés e historiador del cristianismo y el gnosticismo. Llegó a ser profesor emérito de historia del cristianismo primitivo en la Universidad de Utrecht.
“Los académicos han reconocido desde hace tiempo la importante contribución del maniqueísmo al pensamiento de San Agustín, obispo de Hipona (354-430).” – Kam-Iun E. Lee, académico que escribió su tesis doctoral en 1996 sobre temas patrísticos — concretamente sobre Agustín, maniqueísmo y doctrina del bien.
“Inexplicablemente, la providencia estoica cristianizada de Agustín, que debe micro gestionar directamente (principal y activamente) cada partícula y minucia, de alguna manera milagrosamente no controla soberanamente el mal, sino que sólo lo permite/habilita. Este punto de vista requiere que el Dios perfectamente santo que micro gestiona y decreta todo también decrete el mal (de alguna manera misteriosa e intachable). Este concepto proviene directamente del estoicismo, afirmando que este mundo actual era el mejor de todos los mundos posibles (cf. Filosofía de Leibniz, ca.1710). ” (Ibid., 89).
El reconocido investigador, profesor en Patrística y experto en el maniqueísmo, Johannes van Oort, también afirma que la investigación moderna revela que la vida y el trabajo de Agustín estuvo ligado con el Maniqueísmo y que “Los eruditos agustinos se dan cuenta cada vez más que para entender a Agustín primero hay que entender el maniqueísmo.” y que, “Sin el maniqueísmo, todavía habría existido Agustín, quizás incluso Agustín, el gran teólogo; pero habría sido un Agustín diferente, con una teología diferente” (Van Oort, El Maniqueísmo y su Legado, 1993, pp.276-7, 328, trad. Coyle J.K.). Johannes van Oort es un académico holandés que es profesor de patrística y estudios gnósticos en la Universidad de Radboud, Nijmegen, y en la Universidad de Pretoria, Sudáfrica. Es mejor conocido por su especialidad en el estudio de San Agustín y la religión mundial gnóstica de Mani.
Simón Episcopius fue un teólogo protestante holandés que tuvo un rol importante en el sínodo de Dort en 1618 que dijo, “que por 300 años después de Cristo y antes de Agustín, mantuvieron la libertad de nuestra voluntad.” (Episcopius, An Equal Check to Pharisaism and Antinomianism by John Fletcher, Volume Two, p. 209, Published by Carlton & Porter).
Como también dice el académico de Oxford, el Dr. Ken Wilson, “Las ideas deterministas de Agustín no surgieron del apóstol Pablo (un fariseo que creía en la libre elección) sino de Mani quien limitaba la salvación solo para los elegidos y enseñaba que la humanidad es totalmente incapaz de responder a Dios y despojados de libertad de elección…La teología reformada moderna defiende sus posturas utilizando los mismos pasajes bíblicos claves que utilizaban los herejes maniqueos y fue Agustín el que las metió en el cristianismo…Agustín llevó por mal camino a Lutero y Calvino.” (Dr. Ken Wilson, El Fundamento del Calvinismo Agustiniano, pp. 2, 17, 18, 125 y 133). Wilson, también afirma que, “Las primeras influencias que tuvo Agustín de Hipona procedieron del estoicismo, el neoplatonismo y el maniqueísmo, y estas determinaron su teología final. Y en su fase posterior, interpretaba las Escrituras con su filtro determinista, volviendo a sacar del pozo de las interpretaciones maniqueas precristianas…Agustín inventó los cinco puntos del TULIP…y esto dio como resultado el término autodesignado, “calvinismo agustiniano” por el teólogo Paul Helm.” (Dr. 𝘒𝘦𝘯 𝘞𝘪𝘭𝘴𝘰𝘯, 𝘦𝘭 F𝘶𝘯𝘥𝘢𝘮𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘊𝘢𝘭𝘷𝘪𝘯𝘪𝘴𝘮𝘰 A𝘨𝘶𝘴𝘵𝘪𝘯𝘪𝘢𝘯𝘰, pp. 21-22).
Otros académicos, historiadores y expertos en el maniqueísmo y el agustinianismo también sostienen lo mismo. Isaac de Beausobre (1659-1738) fue un eclesiástico protestante francés, mejor conocido por su historia del maniqueísmo en dos volúmenes, Histoire Critique de Manichée et du Manichéisme. Beausobre dijo, “…aquellos antiguos escritores, en general, dijeron que los maniqueos rechazaban el libre albedrio. La razón es, que los Padres creyeron, y mantuvieron, contra los maniqueos, que en cualquier estado que el hombre este, tiene el comando sobre sus propias acciones, e igual poder para hacer el bien o el mal.” (Beausobre, The Christian Examiner, Volume One, Published by James Miller, 1824 Edition, p. 70).
Lyman Beecher (1775-1863) fue un famoso teólogo y ministro presbisteriano. Beecher dijo que, “…el libre albedrio u la habilidad natural del hombre fue sostenida por toda la iglesia…mientras que la inhabilidad natural era lo que sostenían los filósofos paganos como los gnósticos y los maniqueos. (Lyman Beecher, Views in Theology, Published by Truman and Smith, 1836 Edition, p. 56).
El filósofo alemán, Hans Jonas, y conocido por su influyente obra, “El Principio de la Responsabilidad” es otro experto en el gnosticismo que también afirmó lo mismo (Hans Jonas (The Gnostic Religion, Published by Beacon Press, p. 227).
El libro del erudito, el Dr. Williston Walker, titulado “Historia de la iglesia cristiana” es una obra clásica entre el pueblo evangélico, presentada por un erudito en esta materia, el Dr. Williston Walker, sostiene que hasta en los días de Pelagio, “la enseñanza del libre albedrio estaba en acuerdo con muchos del Occidente” y “generalmente con los del Este…” (Williston Walker, A History of the Christian Church, 1918 Edition, Published by C. Scribner’s Sons, p. 185).
Asa Mahan fue un pastor wesleyano, filósofo, educador congregacional de los EE. UU. y el primer presidente tanto del Oberlin Collegiate Institute como del Adrian College que declaró que el libre albedrio “era la doctrina de la iglesia primitiva durante los primeros cuatro o cinco siglos.” (Asa Mahan (Doctrine of the Will by Asa Mahan, p. 59, Published by Truth in Heart).
David W. Bercot es un historiador de la iglesia cristiana anabautista, autor y orador internacional de los Estados Unidos que ha escrito varios libros y artículos de revistas sobre el cristianismo primitivo y el discipulado cristiano. David Bercot dijo que, “Había un grupo religioso identificado por los cristianos primitivos como herejes que creían en la total inhabilidad, conocido como los gnósticos.” (David Bercot, Will the Real Heretics Please Stand Up, pp. 64 y 66, Published by Scroll Publishing).
El teólogo arminiano y autor del libro, “Teología Arminiana”, el Dr. Roger Olson, afirma también lo mismo, “Ningún teólogo cristiano temprano antes de Agustín enseñó algo parecido a la depravación total en el sentido de culpa heredada e incapacidad moral completa.“ (Roger E. Olson, Arminian Theology: Myths and Realities (2006), p. 33). En la p. 34 del mismo libro, Olson agrega: “La idea de que todos los humanos heredan la culpa de Adán y nacen incapaces de responder a Dios aparte de una gracia irresistible simplemente no puede encontrarse en los padres de la iglesia antes de Agustín.”Como explica también el teólogo y pastor arminiano, el Dr. Carlos Murr ,“Hay calvinistas que no me ven como hermano y son muy agresivos, dividen iglesias y tienen una actitud cuasi sectaria…sin embargo, he leído todos los Padres Apostólicos y no veo la soteriología calvinista en los primeros 4 siglos hasta Agustín…Encontrar en los Padres de la Iglesia el lenguaje de “elección”, “predestinación” y “depravación” no significa que sostenían las redefiniciones que el calvinismo hoy asigna a estas palabras. Los Padres no tenían estas mismas reinterpretaciones agustinianas-calvinistas y la teología general del consenso patrístico antes de Agustín no es compatible con el TULIP calvinista.” (Dr. Carlos Andrés Murr, teólogo, abogado y pastor).
Por tanto, ya está reconocido dentro de la academia de que el llamado TULIP calvinista nunca fue enseñada por los Padres preagustinianos y que, al contrario, los Padres más antiguos de la Iglesia refutaron herejías maniqueas que tenían “una gran similitud entre el sistema calvinista y las herejías más antiguas [gnósticas]…” (Sir George Pretyman, Una refutación del calvinismo, publicado por T. Cadell, edición de 1823, pp. 360 y 571, obra seleccionada como culturalmente importante por eruditos).
Hasta grandes teólogos reformados como B.B. Warfield (Calvin and Agustine, 1956), Louis Berkhof en su libro, “The History of Christian Doctrines” (p.156), Loraine Boettner en su obra, “Calvinism in History” (chapter 1) o “The Reformed Doctrine of Predestination” (p.365), Robert A Peterson y Michael D. Williams (Why I am not an Arminian, p.36), el reconocido historiador reformado, Philip Schaff (1819-1893), en su clásica obra, Historia de la Iglesia Cristiana así lo reconocen. Aca unos ejemplos:
El reconocido historiador de la iglesia, ordenado ministro en la Iglesia Alemana Reformada en los Estados Unidos y influyente teólogo presbiteriano, Philip Schaff (1819–1893), fue teológicamente reformado/calvinista. Sin embargo, admitió que, “El sistema agustiniano era completamente desconocido en la era prenicena”. (Schaff, Phillip, Historia de la iglesia cristiana, volumen VIII, 1997, Grand Rapids, MI: Christian Classics Ethereal Library, § 112). Shaff escribe y afirma la idea en varios lugares de su famosa History of the Christian Church de que el pecado original, idéntico al de Agustín, corrupción total, predestinación o elección incondicional y la gracia irresistible NO existían en la Iglesia antes de Nicea (325). “La antropología de los Padres prenicenos era esencialmente diferente de la de Agustín.” (Schaff, History of the Christian Church, Vol. 2, § 154). En otros lugares también declara que, “La Iglesia griega no conocía nada del sistema agustiniano de predestinación.” Entonces, ¿de dónde viene? En su obra analiza la influencia del pensamiento filosófico (platonismo, neoplatonismo) en la teología occidental, incluyendo la de Agustín de Hipona afirma que la doctrrina agustiniana como la elección incondicional es más filosófica que bíblica, y que fue tomada en gran parte del estoicismo y neoplatonismo. Philip Schaff (1819-1893) fue educado en prestigiosas universidades alemanas, como Tübingen, Halle y Berlín, y recibió una sólida formación teológica. Además de sus obras monumentales como su Historia de la Iglesia Cristiana, editó los Padres Ante-Nicenos y la Enciclopedia Schaff-Herzog de Conocimiento Religioso.
“Es un hecho reconocido sin excepción y aceptado por todos los académicos en el tema, que TODOS los Padres pre-agustinianos enseñaron que en la apropiación de la salvaciؚón hay una colaboración de la Libertad y la Gracia.” lo que algunos llamarían sinergismo – Louis Berkhof, profesor reformado, presidente del Calvin Theological Seminary en Michigan y famoso por su libro de “Teología Sistemática” Louis Berkhof (1873–1957) fue un calvinista reformado clásico, uno de los más influyentes del siglo XX dentro del neocalvinismo holandés y de la tradición reformada confesional. Defendió los cinco puntos del calvinismo (TULIP) y afirmaba la autoridad de los Cánones de Dort, la Confesión Belga y el Catecismo de Heidelberg.
“Los Padres más tempranos enseñaron que el hombre podía aceptar o rechazar el evangelio…Ellos enseñaron un tipo de sinergismo en el cual había una cooperación entre gracia y libre albedrío…Agustín fue claramente el primero que con su doctrina de pecado y gracia fue más lejos que los teólogos más antiguos al enseñar la elección incondicional.” – Loraine Boettner, teólogo, profesor y escritor de la tradición reformada. Es mejor conocido por sus trabajos sobre la predestinación, el catolicismo romano y la escatología posmilenial (Loraine Boettner, Reformed, 365). Loraine Boettner (1901–1990) fue claramente un calvinista reformado, muy conocido por su defensa popular del calvinismo clásico en el siglo XX y también defendió punto por punto los Cinco Puntos del Calvinismo (TULIP).
“Aunque los seres humanos habían sido más o menos corrompidos por el pecado, seguían siendo libres y podían aceptar o rechazar la gracia ofrecida por Dios.” La enseñanza de la iglesia no incluía una doctrina de predestinación absoluta y gracia irresistible.” – Herman Bavinck, teólogo holandés calvinista, Doctrina Reformada. Bavinck (1854–1921) fue uno de los teólogos reformados más importantes y respetados de la historia. Junto con Abraham Kuyper, es considerado una de las figuras centrales del neocalvinismo holandés y uno de los más influyentes pensadores reformados del siglo XIX–XX.
Alister E. McGrath, otro popular historiador reformado presbiteriano, también declaró lo mismo en su libro Historical Theology (p.38), diciendo que “La tradición teológica pre-Agustín es prácticamente de una sola voz en aseverar la libertad de la voluntad del hombre“, esto es, el libre albedrío libertario. (MCGRATH, Alister, Iustitia Dei: A History of the Christian Doctrine of Justice, 1998, Cambridge University Press, p. 20.) y C. Norman Sellers, otro teólogo calvinista, también admite que “Agustín no concordaba con los Padres que lo precedieron.” (SELLERS, C. Norman, Election and Perseverance, 1987, Schoettle Publishing Co., p.3.). Note que estos no son cualquier calvinista de las redes sociales, ni arminianos, ni provisionistas ni anticalvinistas sino eruditos reformados, los que afirman que durante los primeros 4 o 5 siglos de la era cristiana no se creía en ninguno de los cinco puntos del calvinismo. Otros eruditos que también confirman este hecho histórico son el Dr. Alfonso Ropero, el escritor Henry Chadwick de la universidad de Cambridge, la Dra. Ilaria Ramelli (PhD) de la universidad de Harvard y el Dr. Ken Wilson de la universidad de Oxford.
A pesar de todo esto nunca falta el neocalvinista deshonesto que trata de decir lo contrario. Sin embargo, tales pretensiones como hace el Dr. C. Mathew McMahon, ya han sido refutadas por varios historiadores y académicos como el Dr. Ken Wilson en su libro, E𝘭 F𝘶𝘯𝘥𝘢𝘮𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘊𝘢𝘭𝘷𝘪𝘯𝘪𝘴𝘮𝘰 A𝘨𝘶𝘴𝘵𝘪𝘯𝘪𝘢𝘯𝘰 y en el canal de Soteriology 101 del Dr. Leighton Flowers. El erudito reformado Jack Cottrell quien ha denunciado a sus propios colegas también admite: “Yo mismo leí una gran parte (no todo) de los Padres pre-Nicenos, Nicenos y Post-Nicenos, y lo hice con mis sensores calvinistas y no calvinistas en alerta máxima. Creo que mi conclusión es válida, que las doctrinas calvinistas del TULIP se originaron con Agustín y, por lo tanto, no están presentes en los padres pre-Agustín.” De hecho, mientras el apologista calvinista de Internet saca fuera de contexto a los Padres pre-agustinos, el teólogo y escritor calvinista, Michael Horton, tuvo que borrar todas las citas de los Padres de la Iglesia pre-agustinos para la segunda edición de su libro, “Putting Amazing Back in Grace”, donde argumentaba que estos “enseñaban” el TULIP, porque se dio cuenta que ninguno de ellos las creía siquiera.
Otros calvinistas tratan de evadir este hecho diciendo que Agustín rompió radicalmente con el maniqueísmo y dedicó décadas a refutarlo (Contra Fausto, Contra Adimantum, De natura boni, etc.) y que, por tanto, eso sería como decir que, como Pablo era fariseo, entonces el cristianismo es fariseísmo cristianizado. Es cierto que al principio el ex-maniqueo y filósofo católico, Agustín de Hipona, defendió el libre albedrío en contra de los maniqueos porque eran ellos y los gnósticos los que querían introducir el determinismo en la iglesia como lo podemos ver en su tratado, De libero arbitrio voluntatis (El libre albedrio de la voluntad, Libro III, ch. 3, sec 6 y en su libro, “En las Dos Almas” (On the Two Souls) escrita en 392 d.C.) y hasta lo usó para refutar el problema del mal de Epicuro. En su “Sobre el Espíritu y La Carta” escrita en 412 lo vemos diciendo que el hombre tiene la voluntad de aceptar o rechazar la gracia de Dios. En esta obra, Agustín afirma, “¿Entonces por gracia borramos la libertad de la voluntad? Dios no lo quiera.” (Agustín de Hipona, On The Spirit and the Letter, p.412, Para 52-60).
Pero luego empieza a cambiar de doctrina como se puede ver en su “On the Predestination of the Saints” (En la Predestinación de los Santos) donde termina negando el libre albedrio lo cual era la ortodoxia de la iglesia en general y en sus otros escritos durante su pleito con Pelagio por estar influenciado por la filosofía gnóstica y maniquea las cuales había refutado anteriormente. De hecho, el debate entre Agustín de Hipona y el maniqueo Fortunato fue en el año 392 d.C., el texto de Simpliciano recién fue escrito en el año 396, y este es el momento en que por primera vez Agustín comienza a defender el argumento que el mismo Fortunato usó contra él en el debate, o sea , determinismo maniqueo, que puede identificarse fácilmente en ese libro. Un punto que todavía merece ser destacado, dentro de la misma década, el libro 3 sobre el libre albedrío contiene elementos identificables con el determinismo maniqueo, que es posterior al debate.
Por eso Jerónimo (347-420) quien fue contemporáneo de Agustín estaba opuesto a Agustín en algunos temas incluyendo sobre el libre albedrio versus el determinismo. Jerónimo dijo que, “Dios nos ha otorgado con libre albedrio.” (Doctrine of the Will by Asa Mahan, p. 62). Juan Crisóstomo (349-407 AD) también fue contemporáneo de Agustín y Juan Casiano se opusieron al determinismo de Agustín diciendo, “Todo es en el poder de Dios, pero para que nuestro libre albedrio no está perdido…todo depende por tanto en nosotros y en Él.” (John Chrysostom on Hebrews, Homily 12). Por eso el obispo Juliano de Eclana (385-450) también se refirió a los agustinianos (seguidores de la doctrina de Agustín) como “esos maniqueos” (Rev. Daniel R. Jennings; Julian of Eclanum, Letter to Rome, Edited by Rev. Daniel R. Jennings, p. 1). Sin olvidar que varios concilios antes, durante y después de la Reforma protestante como el concilio de Arles, el segundo concilio de Orange y la confesión de Dositeo de iglesia ortodoxa en el concilio en Jerusalen condenaron la doble predestinación agustiniana y otras creencias antropológicas que ahora sostiene el calvinismo porque ya se sabía que fue influenciada por la pluma de los herejes y no por la pluma de los apóstoles. Además, esto fue admitido por el propio Agustín en sus Retractaciones y luego por Calvino en sus Instituciones.
Otros argumentan diciendo: «Quisiera entender por qué la contra a Agustín o al mismo Calvino , además, diciendo cosas que ellos nunca dijeron; ¿tan difícil es aceptar que ellos fueron grandes hombres de Dios? ¿Tan difícil es honrar a quien merece honra? ¡Qué barbaridad! Nuestra respuesta: El problema con Agustin y Calvino es que no solo sostuvieron algunas doctrinas con elementos gnósticos (heréticos) sino que tampoco son un ejemplo moral para los demás cristianos pues Agustín usó la autoridad imperial para aprobar las persecuciones religiosas contra otros cristianos como los donatistas y otros grupos mientras que Calvino y sus seguidores también hicieron uso del Estado para torturar y perseguir brutalmente a los anabaptistas, los arminianos remontrantes, los reformados radicales y hasta los mismos ciudadanos de Ginebra. Por ende, no, no fueron grandes hombres de Dios.
Resumiendo, “Nadie se vuelve calvinista leyendo solo la Biblia. ¿Por qué? Porque el calvinismo agustiniano es una doctrina reformada que tuvo su origen en el siglo XVI en adelante, lo cual explica por qué está completamente ausente en la iglesia primitiva. De hecho, es todo lo contrario, leer la historia Patrística preagustina y las Escrituras de manera exegética, contextual y gramaticalmente ha hecho que muchos salgan del calvinismo.” – excalvinista Warren McGrew (alias Idol Killer)