¿Qué hay de la Predestinación?

“Nadie niega la predestinación. La terminología bíblica enseña la predestinación, pero no con la rigidez pétrea del calvinismo.” – José M. Martínez

            
Ningún cristiano tiene problema con la palabra “predestinación” sino con la forma que lo malinterpretan los calvinistas. Nosotros por ejemplo creemos en la predestinación en el sentido corporal (Efesios 1:5 con Romanos 8:23). En cambio, la doctrina de la doble predestinación es sostenida por los hipercalvinistas y algunos calvinistas. Algunos calvinistas niegan creer en una doble predestinación ignorando que esto era lo que creía Agustín de Hipona (De Civitate Dei (The City of God), Book XV, chapter 1). Juan Calvino en sus Instituciones y sus primeros seguidores como Teodoro Beza (maestro calvinista en Ginebra) puesto que eso es lo que enseña la predestinación agustiniana. Por tanto, el neocalvinista que rechaza la doble predestinación demuestra que no conoce el calvinismo histórico y clásico. Además, el dios calvinista solo elige o selecciona arbitrariamente a los que quiere salvar y como mal samaritano pasa de largo a la gran mayoría de la humanidad para que se pierdan y NO les da la gracia para creer, porque no quiere que sean salvos. Eso implica y es, en sentido lógico, una doble predestinación. Peor aún, dicha creencia no solo mal representa al verdadero Dios de la Biblia quien quiere que todos los hombres sean salvos (2 Pedro 3:9 y 1 Timoteo 2:4) porque no se complace en la muerte del impío (Ezequiel 33:14) y no hace acepción de personas (Hechos 10:34) sino que históricamente fue condenada como herejía en el segundo concilio de Orange (529), Mainz (848) y Quierzy (849) y luego por la iglesia oriental (ortodoxa) en el concilio de Jerusalén (1672). De hecho, la doble predestinación también implica que Dios también predestina infantes a condenación lo cual también fue anatemizado en estos concilios.

Además, la frase "te predestinaré para que seas salvo" no solo presupone determinismo o fatalismo, sino que ignora que en ninguna parte de la Biblia dice que somos predestinados para ser salvos o condenados. Al contrario, en Romanos 8:29 por ejemplo no dice que somos “predestinados para ser salvos” sino para ser conformes a la imagen de Cristo lo cual es una referencia a la futura redención de nuestro cuerpo para que sea semejante al de Cristo (Filipenses 3:21 y 1 Juan 3:1-5). Por tanto, según el contexto de Romanos 8 y Efesios 1 no hay una doble predestinación como enseñaba Agustín y Calvino sino una y solo para creyentes como explicaron también los Padres más antiguos de la Iglesia y que la predestinación es uno de los resultados o “bendiciones espirituales” que el apóstol Pablo enlista en Efesios 1 de la salvación y no su causa. Por tanto, la verdadera predestinación bíblica no es un tema soteriológico sino escatológico.

Efesios 1:5 también dice que somos predestinados para “ser adoptados” ¿y qué significa ser adoptados? La misma Biblia lo define en Romanos 8:23 diciendo, “nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando [note que no dice que ya lo tenemos] la adopción, es decir, [y aquí es donde se define la adopción] la redención de nuestro cuerpo” lo cual es consistente con el versículo 29 que dice que vamos a ser hechos conformes a la imagen de Cristo. El pasaje dice claramente “esperando” lo cual indica que, aunque somos hijos de Dios legalmente, la transformación o glorificación de nuestros cuerpos a uno incorrupto, impecable e inmortal y lo cual es parte de la adopción, es algo que todavía estamos esperando porque Cristo no ha venido todavía para llevarnos al Cielo. Para dar una Ilustración sobre esto, si yo firmo unos documentos para adoptar un niño, ese niño ya es legalmente mi hijo adoptivo pero el proceso todavía no ha terminado hasta que yo tenga a ese niño en mi casa disfrutando de los beneficios que yo le tengo preparado. Lo mismo se puede decir del cristiano y la herencia que nos tiene preparado el Padre celestial. En otras palabras, una cosa es la adopción (redención del cuerpo) y otra tener el Espíritu de adopción. Por tanto, y para ponerlo en diferentes términos: 1 Corintios 1:21 dice que somos salvos “por la locura de la predicación” y no por la locura de la predestinación pues al igual que la elección, la predestinación es uno de los efectos o bendiciones espirituales de la salvación y de estar "en Cristo“, no fuera de Cristo (Efesios 1:1-4 y 11-13).

Entonces ¿de dónde vino esta creencia de la doble predestinación? El reconocido historiador presbiteriano, Philip Schaff nos da una idea: “La doctrina agustiniana de la elección es más filosófica que bíblica, tomada en gran parte del estoicismo y el neoplatonismo.” (Philip Schaff, History of the Christian Church, Vol. 3, p. 830). Hasta el monje agustiniano, Martín Lutero, reconoció que la predestinación agustiniana es parecida a la predestinación fatalista de los filósofos griegos en su obra, “La Voluntad Determinada”, pp. 43-44. Tanto Lutero y Calvino no inventaron ninguna nueva doctrina reformada en el siglo 16 sino que solo revivieron un conjunto de herejías que la Iglesia Católica Romana había sepultado durante siglos. Este hecho histórico ha sido reconocido por varios eruditos agustinianos como el historiador Henry Chadwick y Allan D. Fitzgerald. Como también explica el académico de Oxford, el Dr. Ken Wilson, “El filósofo estoico Séneca el Joven y sus seguidores estoicos declararon, “El destino dirige al que quiere y arrastra al que no quiere… Cada evento en el universo está predeterminado y predestinado por los dioses.” Agustín enseña esta misma filosofía estoica en su primera obra, Sobre la Providencia (De ordine, 386 EC) al afirmar que Dios predetermina hasta la caída de una hoja de un árbol en un lugar exacto…Si comprendes las fuentes paganas que impulsaron la conversión de Agustín al determinismo, deberías considerar abandonar el calvinismo agustiniano. En toda la historia, Agustín ha sido el único obispo cristiano que de joven haya sido influenciado profundamente por su participación en los tres sistemas más deterministas que jamás hayan existido: el maniqueísmo gnóstico, el neoplatonismo y el estoicismo. Las ideas deterministas de Agustín no surgieron del apóstol Pablo (un fariseo que creía en el libre albedrío). Más de cincuenta autores anteriores a Agustín lucharon contra esas filosofías del destino mientras enseñaban la libre elección…Agustín fue el padre del sistema calvinista (TULIP)” (El fundamento del calvinismo agustiniano, pp. 6-8 y 133). En fin, “Los calvinistas usan nuestras mismas palabras pero con diferentes significados…la predestinación calvinista o agustiniana no es la predestinación bíblica sino determinismo pagano.” – Dr. Ken Wilson de la universidad de Oxford en entrevista con el Dr. Leighton Flowers (Did the Early Church Fathers teach “Calvinism?”)