
La evolución y el racismo
Darwin no solo usó su teoría para negar al Dios de la Biblia o al menos para decir que ya no era necesario para explicar origen de la vida sino también para justificar el racismo y la misoginia lo cual también es contrario a las Escrituras las cuales enseñan que el hombre y la mujer fueron creados iguales antes los ojos de Dios (Darwin, El Origen de las Especies, p.243 y el Descenso del Hombre). Las falsas enseñanzas del mito de la evolución se puede buscar en cualquier librería el libro de Darwin (quien fué el que popularizó esta teoría), Descent of Man (En Descenso del Hombre), donde utiliza la palabra “supongamos” cientos de veces para referirse a la idea de que el hombre vino del mono hace millones de años. Dice él en su libro, que posiblemente nuestros primeros padres eran chimpanses del África.
En una carta que le escribió a un amigo sobre la conciencia Darwin dijo: “Conmigo, la horrible duda siempre surge si las convicciones de la mente del hombre, que se han desarrollado a partir de la mente de los animales inferiores, tienen algún valor o son confiables. ¿Alguien confiaría en las convicciones de la mente de un mono, si hubiera alguna convicción en tal mente?” (Carta a W. Graham; 3 de julio de 1881). En Francis Darwin (ed.) The Life and Letters of Charles Darwin (1959), 285). Además, fue el mismo Darwin que escribió que los humanos evolucionaron de especies simiescas peludas con colas y que esas especies simiescas de las cuales supuestamente evolucionó el hombre según las fantasías de Darwin eran monos. Aca sus propias palabras:
“Así aprendimos que el hombre desciende de un cuadrúpedo peludo, provisto de una cola y orejas puntiagudas, probablemente arborícolas en su hábito” (Charles Darwin, El descenso del hombre (1871), vol. 2, 389). También agrega que “Los Simiadae se ramificaron entonces en dos grandes linajes, los monos del Nuevo Mundo y los del Viejo mundo; y, a partir de estos últimos, en una época remota, el Hombre, maravilla y gloria del Universo, procedió” (Darwin, Descent of man p 141, citado en: Alfred Russel Wallace and His Evolution from Natural Selection to Natural Theology, Michael A. Flannery p 60).
Pero, ¿cuál es el problema con esto? El problema es que la gente actua de acuerdo a lo que cree (Proverbios 23:7). En nuestras escuelas y universidades públicas se le enseña a nuestra juventud que son animales y después nos preguntamos porqué actuan como animales. La teoría de la evolución no es una teoría inofensiva como muchos piensan, sino una peligrosa creencia religiosa. Una maestra cristiana le preguntó a sus estudiantes que si algunas personas evolucionaron del mono, esto debería seguir sucediendo hoy. Algunos estudiantes dijeron que esto sucedía hoy en día porque algunos aborígines son primitivos, por lo tanto, aún están evolucionando.
De hecho, en pleno año 2020 aún persiste la idea de que las personas negras son menos evolucionadas y que están relacionadas muy estrechamente con bestias como los gorilas, ayer me di cuenta de ello a través de la cadena de noticias “CBS News” la cual publicó un artículo sobre un profesor que en una clase presentó diapositivas de fotos de cuatro de sus estudiantes negros junto con un gorila con la descripción “Monkey see, monkey do”. Los estudiantes se sintieron humillados y mucha gente se indignó por eso. (CBS NEWS, Foto de 4 estudiantes negros, gorila y “Monkey see, monkey do” provocan controversia, 9 enero 2020).
Lo increíble es que vivimos en una sociedad que dice que quiere ser libre de actitudes racistas. Sin embargo, nosotros estamos condicionados a actitudes racistas por nuestro propio sistema educativo, y la base fundamental del racismo se infiltra en la mente de las personas. La tesis imaginativa de Darwin acerca de la evolución de los seres vivos fue responsable de promover el racismo sobre supuestas bases “científicas” y como vemos, aún persiste ese mal dentro de nuestra sociedad. Como afirma Sharon Weston Broome, “Las ideas de Darwin fueron razones claves para problemas raciales…Si le enseñamos evolución a nuestros niños entonces les estamos enseñando principios racistas.” – Sharon Weston Broome, alcalde-presidente de Baton Rouge, Louisiana y primera afroamericana en ser elegida para el Senado del estado de Louisiana
El libro de Carlos Darwin apareció en el año 1859. El título de este libro dice “El Origen de las Especies”, pero ese no es el título completo del libro. Este libro fue un intento de justificar el racismo que para aquel tiempo estaba muy popular. En 1859 había esclavitud en los Estados Unidos. El título completo es “El Origen de las Especies por medio de la Selección Natural o la Preservación de las Razas Favorecidas en la lucha por la existencia”. En aquellos tiempos tenían títulos muy largos para los libros. ¿Razas Favorecidas? Carlitos eso no está políticamente correcto, pero allá por el 1859 sí lo era porque existía la esclavitud. La idea de que hay razas favorecidas quiere decir que unos de ustedes es un poco mejor que los demás.
Allá por el año 1859 cuando se publicó el libro de Darwin los negros podían ser comprados y vendidos en ese país. La guerra civil empezó un par de años despues. La idea de que existe una raza favorecida hizo que este libro se vendiera como pan caliente porque era una oportunidad para justificar el racismo. Solo quiero que vean como esta filosofía de la evolución cae como anillo al dedo con el racismo. No estoy diciendo que la evolución es la causa del racismo, el racismo siempre ha existido, pero la idea de que una persona sea superior a otra debido al color de su piel es una idea que viene del diablo.
Carlos Darwin simplemente veía al hombre como cualquier otro animal, solo que biológicamente más avanzando, principalmente si es un hombre blanco y que solo es un animal que entonces seria bueno para la humanidad que solo los adecuados y sanos tuvieran hijos (Darwin, The Descent of Man, p.74, p.151-152). En oposición a la evolución, la Biblia enseña que toda la humanidad vino de una sola pareja, “…de una sola sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra…”(Hechos 17:26). También dice “¿No todos venimos de un mismo padre?…”(Malaquias 2:10) Todos provenimos de Adam y por tanto no hay razón para ser racistas.



