
¿La elección incondicional y sus implicaciones fueron condenadas como herejía antes, durante y después de la Reforma protestante?
Tanto calvinistas como arminianos tienen una elección que está basado más en la prescencia (conocimiento previo) de Dios mientras que para los provisionistas sostenemos que la eleccion es condicional porque depende y está basado más en la fe “EN Cristo” (Efesios 1:4; 1 Pedro 1:2 y 2 Tesalonicenses 2:13) la cual ocurre cuando la persona se convierte a Cristo (2 Corintios 5:17) y es elegido en ese momento de su conversión para servir a Dios y predestinado para la glorificación (Efesios 1:1-4 y 11-13). No antes de nacer o antes de la creación, porque para ese tiempo todavía no existíamos y eso sería estar fuera de Cristo o sin Cristo. Por ejemplo, la primera vez que se usa la palabra, "elegir" en la Biblia es en Isaías 42 donde en el mismo contexto se define o se usa como un equivalente a servir. Israel fue escogido para servir pero eso no significa que todo judio era salvo pues la elección no garatizaba la salvación sino que para eso tenían que creer (Génesis 12 y Romanos 11:28). Por tanto Israel no fue escogido para salvación y las demás naciones gentiles condenadas sino que fue elegido para servir y ser de bendición para las demás naciones. En otras palabras, esta elección era para que las demás naciones fueran incluidas en estas bendiciones espirtuales por medio del servicio de Israel y no para que fueran excluidas. 1 Timoteo 5:21 habla de "ángeles elegidos"; sin embargo, eso no significa que fueron salvos, pues solo el ser humano puede ser salvo, sino que son llamados así debido a su "servicio a favor de los que serán herederos de la salvación"(Hebreos 1:14).
A Jesús también se le llama "el Elegido" pero eso no significa que era para salvación pues nunca cometió pecado sino que vino para servir (Mateo 12:18 y 20:28). Jesús a su vez escogió a doce apóstoles (Juan 15:16) pero esa elección no significa que los 12 fueron salvos ya que uno de ellos, Judas Iscariote, nunca fue salvo sino para servir juntamente al Maestro y para que a traves de sus ministerios el mundo pudieran ser salvo (Juan 17). Lo mismo se puede decir de la Iglesia. No somos elegidos para ser salvos sino porque ya somos salvos en Cristo y para servir a través de la Gran Comisión que nos dejó el Señor. Por eso, cuando en Romanos 9 nos dice que Jacob fue elegido en vez de Esaú, es porque el mismo contexto indica que se refiere a que "el mayor servirá al menor". Por tanto, la elección bíblica y provisionista no tiene nada que ver con salvación sino con servir y esa elección se da cuando las personas que ya están en Cristo y no fuera de Cristo (2 Corintios 5:17 y Efesios 1:1-4 y 11-13). Por tanto, la reinterpretación calvinista de que la predestinación o elección ocurrió antes de la creación del mundo no puede estar correcta porque en ese tiempo todavía no estábamos en Cristo sino fuera de Cristo (Efesios 1:1-4 y 11-13). La elección bíblica no tiene nada que ver con seleccionar arbitrariamente a unos para salvación y a otros para condenación (doble predestinación) antes de que nacieran (o fueran creadas), lo cual no tendría sentido porque entonces eso implicaría salvación fuera de Cristo. En otras palabras, estarías presentando otro evangelio en donde no hay Salvador porque lo que salvaría realmente es ser elegido y no la fe en Jesucristo. Resumiendo, aca seis razones que demuestran que la predestinación calvinista no es bíblica, ni razonable, ni lógica:
1. En ninguna parte de la Biblia se habla de una doble predestinación y la misma idea de crear personas con el fin de condenarlas al infierno no solo carece de lógica sino que ataca la misma persona de Dios al malrepresentarlo como un dios cruel, morboso, narcisista, injusto y parcializado. Eso es como si un padre de familia decidiera tener cinco hijos solo para amar y cuidar dos de ellos mientras que decide odiar y desamparar a los demás. Cualquiera concluiría que dicha persona es un mal padre. Lamentablemente este tipo de distorción a la naturaleza del Dios de la Biblia ha conducido muchos a que dejen el cristianismo en general, a la depresión lo cual es admitido por la propia universidad de Ginebra fundada por Calvino y por eruditos calvinistas como Jon Balserak en su libro, “Calvinism: A Very Short Introduction” o a una crisis de fe como es el caso del filósofo y apologista calvinista, Jonathan Ramos, quien admite, "Yo identifiqué la tradición reformada con la forma más pura del protestantismo. Pero se me fue desdibujando. Ese dios calvinista es un dios tan implacable, tirano y terrible en muchos aspectos que cuesta verlo como un amigo o compañero. Esa visión calvinista de Dios no me ayuda mucho."
Sin olvidar que es difícil pensar que si somos capaces de amar a nuestras amistades y familiares inconversas ¿cómo es posible que Dios no los ame también? ¿Acaso somos más amorosos que Dios mismo? Eso parece enseñar la filosofía calvinista. Por ejemplo, el pastor y apologista calvinista, Jeff Durbin, dice que a la gente no se le debe decir, "¡Cristo te ama!" porque no vemos a los apóstoles haciendo esto. En primera Durbin apela a la falacia del argumento del silencio e ignora que tampoco vemos a los apóstoles visitando clínicas de aborto o debatiendo sobre la Trinidad lo cual hace Jeff y su colega James White. ¿Significa eso que un cristiano no debe hacer tales cosas? Segundo, la Biblia sí enseña que Dios ama a todo el mundo y que lo demostró cuando envió a Su Hijo a morir por nosotros en la cruz del Calvario (Juan 3:16-17; 13:34; 15:9; 1 Corintios 13:4-8; 1 Juan 4:8 y Salmo 145:5-9). Además creer que Dios solo ama a los calvinistas mientras que a los demás los odia y manda al infierno no como resultado de sus acciones sino porque así lo predeterminó hace ver a Dios como un ser cruel, injusto y parcializado. Ni siquiera el mismo Calvino llegó tan lejos pues aunque en sus escritos hay contradicciones en sus comentarios como Juan 3:16 dijo que "el Padre Celestial ama la raza humana, y desea que ellos no perecieran".
2. La Biblia enseña que la predestinación o elección toma lugar cuando la persona está "en Cristo", es decir, en el momento que se convierte a Cristo. Por tanto, la reinterpretación calvinista de que la predestinación o elección ocurrió antes de la creación del mundo no puede estar correcto porque en ese tiempo todavía no estabamos en Cristo sino fuera de Cristo (Efesios 1:1-4 y 11-13). Nada que ver con seleccionar a unos para salvación y no a otros para perdición (doble predestinación) antes de que nacieran (o fueran creadas) lo cual no tendría sentido porque entonces eso implicaría salvación fuera de Cristo lo cual no solo sería herético sino también una blasfemia.
3. Si ya Dios escogió a las personas para la salvación y otros para la condenación (doble predestinación) mucho antes de que nacieramos entonces la horrible muerte de Cristo y el evangelismo no serían necesarios si ya todo fue predeterminado antes de la fundación del mundo. Esto explica porqué muchos pastores calvinistas no hacen llamado en sus propias iglesias o debaten pero no evangelizar en sus redes sociales ni salen a predicar las buenas nuevas de salvación. Algunos calvinistas quizás mencionen algunos ejemplos de sus misioneros pero dicha práctica sigue siendo inconsistente con su cosmovisión y porque tales ejemplos son la excepción y no la regla.
4. 2 Corintios 4:4 dice que Satanás ciega el entendimiento de los incrédulos para que no les replandezca la luz del evangelio. Pero si la doctrina calvinista es cierta entonces ¿para qué el diablo haría tal cosa si en primer lugar ya todo está predeterminado? Lo que será, será. ¿No seria eso una perdida de tiempo y energia para el mismo Satanás? Y segundo, ¿para qué si según la doctrina calvinista los incrédulos son gente muerta que ni siquiera puede ver ni escuchar el evangelio?
5. Tampoco tiene sentido que Dios se enoje, juzgue y condene al infierno a personas que él mismo creó con ese mismo propósito y si según el calvinismo esa fue la decisión que él mismo tomó por ellos.
6. Ni los antiguos judíos ni los primeros cristianos creían en la doble predestinación sino que eso fue una doctrina que empezó a desarrollarse en el siglo 4 con el filósofo católico, Agustín de Hipona y luego con Isidoro de Sevilla y por último con Calvino y Lutero y así lo admiten algunos teólogos calvinistas como Alister E. McGrath en su libro, Historical Theology. En otras palabras, así como Agustín fue el primer Padre que negó el libre albedrio por la inhabilidad del hombre también negó que la predestinación estaba badaso en la presciencia de Dios la cual era la postura de todos los Padres de la Iglesia. Pero Agustín la cambió diciendo que Dios creó a propósito gente para que fueran al cielo y a otros para que fueran al infierno. Siguiendo esta linea concluyó que Cristo solo murió por aquellos que Dios habia pre-elegido para ir al cielo. Sin embargo, antes de Agustín de Hipona o Isidoro de Sevilla ningún cristiano negaba el libre albedrio y el provisionismo lo cual se puede ver en los mismos escritos de los Padres más antiguos de la Iglesia (Patrística) como Ignacio, Atanasio, Tertuliano, Clemente, Metodio, Ireneo y muchos otros.
Sin olvidar que los antiguos judíos no creían en una elección incondicional, excepto la secta de los esenios sino en uno corporativo. Mientras que los únicos que creían en una elección incondicional (monergismo) durante la época patrística pre-agustiniana eran los filósofos paganos como los estoicos y los gnósticos como los maniqueos quienes ya habían sido refutados por los Padres más antiguos de la Iglesia como Ireneo, Orígenes, Ignacio de Antioquia, Justino Mártir y por algunos de los contemporáneos de Agustín de Hipona tales como Jerónimo y Juan Crisóstomo hace más de 1,000 años atrás.
Luego tales creencias como la elección incondicional, la doble predestinación y la expiación limitada fueron condenadas unánimemente como herejía anatemizada a través de cánones, concilios y capítulos de sínodos como el de Arlés (473), en el II Concilio de Orange (529), en la Carta Institutio universalis (785), el Sínodo de Mainz (848) y el Sínodo de Quierzy (849 y 853) donde se condenó la doble predestinación del monje benedictino, Godescalco de Orbais (806-868), durante el siglo 9 quien fue el primero en decir que, “Cristo murió solo por los elegidos”, Tusey (860), y en la Carta Congratulamar vehementer (1053). Al igual que en el Concilio de Constanza (1414-1418) y en el Concilio de Trento (1545-1563) y en su canón 17 (de la Justificación). El filósofo humanista, filólogo y teólogo cristiano neerlandés, considerado como uno de los más grandes eruditos del Renacimiento nórdico, Erasmo de Róterdam, también confirmó que la negación del libre albedrío tenía su origen en el gnosticismo maniqueísta. "Desde la época de los apóstoles hasta el día de hoy, no ha habido ningún autor que haya descartado completamente el poder de la libertad de elección, con la excepción del maniqueísmo...” (ERASMUS, libre albedrío y salvación, reflexión, 2014, São Paulo. p. 73).
De hecho, no solo fue repudiada como una herejía por la misma iglesia católica romana de Agustín de Hipona e Isidoro de Sevilla sino también por cristianos como los anabaptistas como el erudito Balthasar Hubmaeir (contemporáneo de Zwinglio) en su dos Tratados teológicos en el Libre Albedrio y Menno Simons (contemporáneo de Lutero), y en sus Confesiones como de Waterland (1577-1610). También fue condenada por la Iglesia Ortodoxa en una reunión sinodal en Jerusalén a través de la Confesión de Dositeo a principios del siglo XVII y por algunos reformados. Por tanto, e históricamente hablando, no hay nada de "sana doctrina" en los 5 puntos calvinistas del TULIP. También fue rechazada por la Confesión de Fe Bautista de John Smyth (1609) y el pastor Bautista, Thomas Helwys (A Declaration of Faith of English People of Amsterdam, Holland, sec.5), por la Iglesia Ortodoxa en una reunión sinodal en Jerusalén a través de la Confesión de Dositeo a principios del siglo XVII. El calvinismo también fue criticado fuertemente por los hermanos John y Charles Wesley (responsables por el movimiento metodista) al igual que el rey anglicano de Inglaterra, James I, quien fue el que produjo la popular Biblia inglesa que lleva su nombre (King James). La expiación limitada ni siquiera fue sostenida por los primeros reformados como Martin Lutero, Juan Calvino, Felipe Melanchthon, Ulrich Zwinglio, Jacobo Arminio y otros. No fue hasta que Teodoro de Beza y John Owen lo desarrollaron para solucionar el problema de inconsistencia con el resto de los puntos del sistema calvinista. Otros famosos cristianos que también rechazaron el calvinismo fueron el filósofo cristiano, Gottfried Wilhelm Leibniz, C.S. Lewis, Gilbert Keith Chesterton y otros. Así que, si los calvinistas quieren hablar de herejías entonces primero tendrán que mirarse en el espejo. El problema es que no quieren tomar una cuchara de su propia medicina.
Lo mismo con la predestinación bíblica pues no somos predestinados para ser salvos sino en el sentido corporal, es decir, para ser hechos conformes a la imagen santa y sin mancha de Jesucristo o la redención de su cuerpo lo cual es algo que va ocurrir en el futuro, no en el pasado y una garantía de la seguridad eterna del creyente (Juan 15:5,16; 2 Timoteo 1:9; Filipenses 3:21 y 1 Juan 3:1-5). Compara Efesios 1:1-5 con Romanos 8:29. En fin, tanto la elección como la predestinación son resultados de la salvación y no su causa. Para ponerlo en diferentes términos: 1 Corintios 1:21 dice que somos salvos “por la locura de la predicación” y no por la locura de la predestinación. Aun si alguien quisiera relacionar la adopción con la salvación y no con la redención de nuestro cuerpo, debe recordar que una cosa es tener el espíritu de adopción y otra la adopción (Romanos 8:15 y Efesios 1:1-5 con Romanos 8:29).
