
¿La Oración del Pecador es pecado?
El pastor calvinista, Paul Washer hizo una cruzada contra la llamada “Oración del pecador” diciendo, “¿Dónde en la Biblia se evangeliza de esa manera?” y que Jesús no dijo que pidieran venir a sus corazones. Juan Manuel Vaz lo llama la oración del papagayo y lo mismo repiten otros calvinistas como Will Graham, Sugel Michelen y Miguel Nuñez quienes rechazan este uso o eficacia evangélica. Sin embargo, Paul Washer quien por cierto fue un total fracaso como misionero en Perú no es un referente espiritual ni académico. De hecho, Washer ignora que, aunque la frase, “Pedid a Jesús en vuestro corazón” no está en la Biblia hay muchas frases similares en ella como Colosenses 2:6 donde dice, “habéis recibido a Cristo Jesús el Señor…” y otros pasajes como Juan 1:12-13; Hechos 2:36-41 y Romanos 10:8-13 y Apocalipsis 3:20. De hecho, Efesios 3:16-17 enseña que para que Cristo more en nuestro corazón debemos tener fe cuando lo confesamos y lo recibimos. Todo esto son términos bíblicos.
Por tanto, la oración del pecador, cuando se coloca en un contexto teológico completo, no es un encantamiento vacío sino una expresión bíblica de arrepentimiento y fe. Tampoco debe verse como una oración repetitiva y memorizada, pues en el momento en que venimos a Cristo somos salvos una vez y para siempre. Por otro lado, así como no somos salvos por levantar una mano, ponernos de pie, pasando al altar para ponernos de rodillas o escuchando música cristiana tampoco lo somos si no “si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón” (Romanos 10:9 y Mateo 10:32-33). Son solo medios que Dios puede usar para obrar en nuestro corazón, pues hay diferentes formas de llegar a la gente. El hecho de que haya gente que abusa y manipula la oración del pecador tampoco significa que debamos desechar la oración para la salvación, sino que debemos instruir a usarla de la manera apropiada y con la doctrina correcta. Pero tratar de satanizar a todo predicador que usa esta frase y separar el propósito escritural de la oración del pecador, como hace Washer, es simplemente deshonesto y falaz. Peor aún, es quedarse sentado esperando que Dios haga la obra y decisión por ti cuando Cristo ya dijo que eso es tu responsabilidad.
Históricamente hablando, Washer también ignora que los puritanos angloamericanos y evangelísticos del siglo XVII y XVIII usaban la frase “recibe a Cristo en tu corazón” o algo parecido, como el gran escritor puritano y devocional inglés, John Flavel (1627–1691). Flavel usó expresiones como: “Recibir a Cristo por la fe”, “Aceptar a Cristo como el Tesoro del alma” y “Venid a Cristo penitentemente y confiad en Su sangre” y “Recibir a Cristo significa entregarse a Él por fe como Salvador y Señor” (The Method of Grace). Mientras que otros famosos evangelistas como el ministro presbiteriano, Charles Finney (XIX), usaron la popular frase “recibe a Jesús en tu corazón” con mucha regularidad. Varios de los antiguos calvinistas como el pastor escocés, Thomas Boston (1676-1732), también usó esta misma frase (recibe a Cristo en tu corazón), aunque el lenguaje luego se convirtió en una "oración del pecador" formalizada. Por tanto, no es una frase inventada o exclusiva de nuestros hermanos pentecostales. Muchos historiadores, como J. Edwin Orr (1912–1987) y David Bebbington (historiador del evangelicalismo británico), lo vieron como una terminología que se convirtió en una forma útil de explicar a personas bajo convicción del Espíritu Santo que necesitaban tomar una decisión personal para seguir a Cristo. También notaron que la oración sirve como una herramienta evangelística válida, bíblicamente coherente como expresión de fe y efectiva en contextos de avivamiento moderno. Hasta el predicador de los predicadores, Charles Spurgeon, decía, “Cuando recibes a Jesús en tu corazón, Él no puede ser sacado de ti.” (Metropolitan Tabernacle Pulpit, Sermon #2780, “Christ Set Forth”).
Paul Washer hasta ha llegado a comparar críticamente la oración del pecador con el bautismo infantil, lo que da a entender que no lee a Calvino, pues los primeros reformados eran paidobautistas. Como si fuera poco, Washer también declara que la oración del pecador ha enviado más personas al infierno que cualquier otra cosa sobre la faz de la tierra. Dicha afirmación gratuita no es solo una exageración, sino que es contradictoria con su propia doctrina, pues, si, según el calvinismo, ya Dios eligió ciertos individuos antes de la fundación del mundo, entonces ¿cómo es posible que la oración del pecador esté enviando gente al infierno? Sin olvidar que también apela al historiador y gran evangelista, George Whitefield, ignorando que Whitefield mencionó un himno clásico del siglo XVIII titulado, "La Oración del Pecador" (o "Oración de un Pecador"), reflejando súplicas de arrepentimiento, salvación y la necesidad de refugio en Jesús. En cambio, el nuevo calvinismo parece tener la mala reputación de destruir iglesias e invalidar y reducir la Gran Comisión que Cristo nos dejó. Por algo sus pastores no hacen llamados desde el altar ni salen a la calle a predicar y ganar almas para Cristo. Como cuenta el predicador Bautista (no reformado), el Dr. Phil Stringer, “Una vez conocí un predicador neocalvinista que se jactaba de haber ganado dos personas el año pasado para Cristo. Yo le respondí diciendo que conozco a muchos novatos no calvinistas que han alcanzado a dos personas o más para Cristo en su primera semana del colegio bíblico…”.
En fin, no creemos en oraciones mágicas, sino que si el Señor ha tocado el corazón de alguien para que se arrepienta y clame a Dios, entonces eso es un acto de fe. Ya sea en voz alta o en secreto, en público o en privado, hay una construcción bíblica en la oración del pecador, por lo que esta postura anti-oración del pecador de Paul Washer hace daño a incontables iglesias y causa división entre los mismos hermanos al tratarlos como “herejes”. En palabras del historiador, J. Edwin Orr, “Guiar a un buscador por medio de una oración sencilla de fe es una práctica legítima, siempre que esté acompañada de conversión genuina y discipulado.”