El Caso de Superman

              La más reciente película de Superman ha causado mucha controversia política entre conservadores y liberales y todo porque el cineasta y guionista, James Gunn, dijo que Superman es la historia de un inmigrante que llega a Estados Unido con buenos valores morales. Aunque yo agregaría que tales principios del superhéroe fue aprendido de sus padres adoptivos y cristianos (metodistas), Jonathan y Martha Kent. Tanto Jerry Siegel y Joe Shuster (creadores de este personaje) también presentaron al superhéroe como defensor de los débiles, luchador contra la injusticia y protector de la humanidad. Muy diferente al Übermensch (superhombre) nihilista del filósofo ateo, Friedrich Nietzsche. De hecho, muchos (incluyendo los mismos creadores de Superman) lo han comparado alegóricamente como una figura de Moisés o de Cristo, particularmente con la connotación de “Salvador” con la “S” en su pecho. Hasta su nombre, “Kal-El” significa “Voz de Dios” o "Emisario de Dios" en hebreo.
              Pero también es la historia paralela de sus propios creadores judíos, Jerry Siegel y Joe Shuster, pues la familia de ambos emigró a Estados Unidos para escapar de la persecución del nazismo y el auge del antisemitismo. De hecho, en la portada del comic #1 de Capitán América (1941) tienen al superhéroe dándole un puño en la cara de Adolf Hitler mientras que Superman luchó contra los antisemitas Ku Klux Klan (KKK) a través de una transmisión de radio del 1946. La misma historia ficticia de que Superman fue enviado en una pequeña nave espacial a la tierra cuando era un bebé para que no muriera en un cataclismo apocalíptico de su planeta original y para luego ser adoptado por unos granjeros cristianos, Jonathan y Martha Kent, nos recuerda cuando el gobierno británico hizo una operación de rescate conocido como "Kindertransport" con fondos de organizaciones religiosas para transportar en trenes a miles de niños sin sus padres desde Alemania hasta Inglaterra para salvarlos de la masacre Nazi. En Inglaterra tales pequeños judíos fueron adoptados por sus guardianes ingleses (en su mayoría cristianos) durante el 1938 al 1939 (Into the Arms of Strangers Film).
                La “S” de Superman también es interpretado como esperanza lo cual todo cristiano tiene garantizado (1 Tesalonicenses 4:13-19) e incluso Israel pues su incredulidad es solo parcial “y luego todo Israel será salvo.” (Romanos 11:25-26). Por tanto, recordemos que nuestra salvación viene de los judíos (Juan 4:22) al igual que la Palabra escrita de Dios (Romanos 3:2), las bendiciones (Génesis 12:3) y nuestro Salvador (Miqueas 4:10; 5:2; Mateo 1:1-11 y Romanos 9:1-5) por lo que no tiene sentido que un cristiano sea antisemita (Romanos 11:18). ¿Y qué hay de la nueva película? Aunque prefiero a los actores, Henry Cavill (Man of Steel) y Dean Cain, quien interpretó a Superman en los 90, creo que David Corenswet, quien por cierto es judío (al igual que Gal Gadot y Stan Lee) hizo un buen trabajo y su elección refuerza a un personaje con profundas raíces judías tanto en el universo ficticio como en el mundo real. Mi única queja es que el nuevo filme presenta un Superman menos fuerte que el de las películas anteriores. Por eso me gustó más los 4 Fantásticos. Sin embargo, para mi sorpresa ambas tuvieron un mensaje pro-vida, pro-familia y de seguir haciendo el bien, aunque el mundo no nos aplauda tal como hizo Jesús durante su ministerio terrenal (Gálatas 6:9). Por tanto, ambas películas no son grandiosas, pero tampoco son de lo peor.
                  En realidad, no hay nada woke en el personaje de Superman. Al contrario, su verdadera historia está ligada simbólicamente con la religión judeocristiana. Es el tipo de inmigrante (trabajador, servicial y heroico) que toda nación quisiera recibir. Aunque en sus principios Superman no se alineaba explícitamente con ningún partido político en particular sino que solo era un hombre del pueblo era más conservador particularmente por su lema original de "Verdad, justicia y el estilo de vida americano". Pero debido a que DC y Marvel están siendo retocados por el movimiento feminista de izquierda ya no vende como antes. Por ejemplo, Batman y Superman no son cristianos sino que ahora Batman es ateo y Superman es del raoísmo (religión pagana de los kriptonianos). Solo podemos esperar que algún día el posmodernismo también sea sacado de nuestros comics, filmes y del mundo del entretenimiento pues como dice Tolkien, "El mal no puede crear nada nuevo, sólo puede corromper y arruinar lo que las fuerzas del bien han inventado o hecho".