¿Qué es Fe?

              La fe es creer o tener confianza y es una capacidad que Dios le ha dado a todos al ser creados a su imagen y semejanza (Josué 24:15; 1 Reyes 18:21; Juan 1:12-13; Colosenses 2:6-7 y Romanos 11:25). Sin embargo, muchos calvinistas y arminianos afirman que según “Filipenses 1:29 la fe es un don de Dios. Hay diferentes tipos de fe y la fe en la Biblia no siempre se refiere a una fe salvífica. Por ejemplo, en Santiago dice que los demonios creen ¿significa eso que los demonios son salvos? y en Hechos 17:31 dice que Dios les ha dado fe a todos, significa eso que todo hombre es salvo (universalismo)? No, lo que sucede es que la palabra fe (en griego pistis)  también puede referirse a conocimiento o una fe intelectual (como lo que tiene los demonios o los inconversos que conocen el plan de salvacion pero lo rechazan). Además de que Filipenses 1:29 habla de conceder lo cual no es mismo que obligar o forzar. Por lo tanto, aqui no se esta hablando de un tema soteriológico y mucho menos de una gracia irresistible. Sin olvidar que asumir que Dios le da la fe a unos pocos para que se salven y no a la mayoría seria quitarle la responsabilidad moral al ser humano y eso convertiría a Dios en el autor y responsable de la perdición de la mayoría de la humanidad lo cual no encaja con su carácter y voluntad según Ezequiel, Timoteo y Pedro. Por eso hay partes en la Biblia donde Jesús dice, " Tu fe te ha salvado." (Lucas 7:50) o grande es tu fe, no dice grande es la fe que Dios te ha dado porque cuando se trata de salvación Dios la capacidad de responder con fe para ser salvo y si no será condenado por su propia decisión y no por culpa de Dios. De hecho, Tertuliano usaba estos mismos pasajes contra los gnósticos quienes creían al igual que los calvinistas que el hombre no puede tener fe, sino que eso era algo que Dios tenia que hacer por ellos (monergismo) lo cual es una vieja herejía que fue refutada hace más de mil años y condenada por varios concilios a través de la historia cristiana.
                 Algunos calvinistas citan algunas versiones modernas de 1 Timoteo 1:14 donde dice, “Me llenó de la fe” o “me dio la fe” para afirmar que la fe para salvación solo puede venir de Dios y no de nosotros. Pero en primer lugar, si podemos creer o confiar en cualquier cosa y en cualquier persona ¿por qué no podemos creer también en Cristo para salvación lo cual es la decisión más importante que podemos hacer en nuestra vida? Eso no tiene sentido. En segundo lugar, en otras versiones de las Escrituras dice, “Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante “con la fe y el amor que es Cristo Jesús” lo que da entender que la fe y el amor por la causa de Cristo fueron la respuesta de Pablo a la sobreabundante gracia de Dios. Esto es consistente con otros pasajes donde Jesús mismo le dice a las personas, “Tu fe te ha salvado” (Mateo 9:22; Lucas 7:50 y Marcos 5:34). Además, no tiene sentido que la Biblia mande a la gente a creer en Cristo o sino serás condenado si no podemos tal cosa. Y por último, el mismo contexto de este pasaje dice, “Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores” ¿Quiénes son pecadores? Todo el mundo. Esto es consistente con el siguiente capítulo que dice “el cual quiere que todos los hombres sean salvos, y vengan al conocimiento de la verdad.” lo cual también refuta la idea de la expiación limitada calvinista (1 Timoteo 2:4 y 4:10). Luego sigue diciendo, Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna.” (vs.15-16). ¿Quiénes son los que creen? Nosotros. No es que Dios cree por nosotros sino que nosotros tenemos que creer en El. Esa es la condición para tener la vida eterna y si no creemos habrá una consecuencia que es la condenación lo cual no tendría sentido si no tenemos la capacidad de tener fe.
            Creer o confiar en la obra de Cristo no es una obra en sí misma. Por ejemplo, la Biblia compara la salvación de Dios como un don o un regalo (Efesios 2:8-9 y Romanos 6:23) y así como aceptar un regalo navideño no es lo mismo que merecerlo, tampoco se obliga a recibirlo. O sea, ignoran que hay una diferencia entre actos inherentes y actos meritorios. Cuando alguien da un regalo, el mérito es del que regala y no del que recibe. El que no lo quiere recibir simplemente no disfrutará del regalo del cual tampoco se da a la fuerza. En otras palabras, recibirlo es solo un acto inherente pero no meritorio. Por tanto, una persona que recibe un regalo puede quemarlo, dárselo a otro, alegrarse o decepcionarse, pero todo el crédito del dador de ese regalo no es afectado por la forma que el recipiente usa ese regalo. Por eso la Biblia enseña que creer o tener fe no es una obra de la ley la cual se puede jactar (Romanos 3:27 y 4:3-5). Pablo hace esta diferencia en todo su epistola de los Romanos. Segundo, tu argumento calvinista no es solo intuitivamente falso sino que también contradice las Sagradas Escrituras las cuales afirma que se debe recibir o aceptar a Cristo en Juan 1:12. 

En la historia Patrística se enseña esto también como en los escritos de Tertuliano, Lactancio, Novaciano y Hilario de Poitiers (250-400 d.C.) Hilario por ejemplo dijo que en Juan 1:12-13 es la oferta de salvación que Dios ofrece por igual a todos y que aquellos que lo reciban en virtud de su fe avanzan hasta ser hijos de Dios, no nacidos del abrazo de la carne ni por la concepcion de la sangre ni del deseo corporal, sino de Dios...a todos se les ofrece el don divino y se le entrega al que escoge voluntariamente." (Trin.1.10-11). Tertuliano (205) también escribió que, “a pesar de que poseen una naturaleza corrupta, los humanos poseen una capacidad residual para aceptar el regalo de Dios basada en la buena imagen divina que aún reside dentro de cada humano” (De anima 22). Tertuliano tambien usa la expresión, "Tu fe te ha salvado" (en latín “Fides te salvum fecit.”) para enfatizar que la fe precede a la salvación en su obra, "De praescriptione haereticorum (Sobre la prescripción contra los herejes, capítulo 13). En otras palabras, según la Patrística preagustina, toda persona conserva la capacidad de creer. Por tanto, este tipo de argumento deformado no tiene sustento lógico, ni en la Patrología y mucho menos en la Santa Biblia.

Ireneo de Lyon tambien dijo, "Ofrécele tu corazón blando y moldeable, y...llegarás a la perfección, ya que será el arte de Dios lo que encubrirá lo que hay en ti de barro...Pero si te endureces en seguida, ...no aceptas la invitación de la cena del rey...no te confias en Él...y opones resistencia a su arte...habrá perdido a la vez su arte y tu vida....Por tanto, si le entregas a Él lo que es tuyo, que es la fe en Él y la sumisión, recibirás el efecto de su arte y serás una obra perfecta de Dios...La luz no hace coacción alguna para someter a nadie, y Dios tampoco obliga a nadie que no esté dispuesto a someterse a su arte. Así pues, los que se apartan de la luz se separan por su propia culpa y voluntad, pues habían sido constituidos libres y dueños de sus actos." (Obras Escogidas de Ireneo de Lyon, Editorial Clie, pp. 540-542). Como admite el erudito calvinista, Loraine Boetter, “Los Padres más tempranos enseñaron que el hombre podía aceptar o rechazar el evangelio…Ellos enseñaron un tipo de sinergismo en la cual había una cooperación entre gracia y libre albedrío…Agustín fue claramente el primero que con su doctrina de pecado y gracia fue más lejos que los teólogos más antiguos al enseñar la elección incondicional.” (Loraine Boettner, teólogo, profesor y escritor de la tradición reformada. Es mejor conocido por sus trabajos sobre la predestinación, el catolicismo romano y la escatología posmilenial, Reformed, 365).

Además, ¿acaso tenemos libre albedrío para pecar pero no tenemos el libre albedrío para creer en Cristo, lo cual es la decisión más importante que podemos hacer en nuestra vida? Eso no tiene sentido. En el Nuevo Testamento vemos a Jesús no solo invitando a las multitudes a creer, sino que juzga y se enoja si no lo hacen, lo cual tampoco tendría sentido si no fueran elegidos para creer o si no tuvieran la capacidad o habilidad para hacerlo, como enseña el primer punto del TULIP (Total Depravación). Cualquier pecador podría usar la excusa de que si rechaza a Cristo es porque el dios calvinista no quiere que sea salvo y por ende no es su culpa que no "pueda" aceptar a Cristo como su Dios y Salvador cuando la Biblia dice que no solo puede sino que es responsable de responder al llamado de Dios (Romanos 1-2). Jesús mismo hace estas comparaciones analógicas diciendo, “si” alguien quiere ser salvo debe comer, beber o entrar los cuales son condiciones. En las Escrituras cada vez que alguien le preguntaba a Jesús o a sus apóstoles sobre ¿qué tenían que hacer para obtener este regalo de la salvación? Ellos no respondían diciendo, “Nada” como decía Calvino o Agustín porque creían que ya todo estaba decretado o predeterminado, sino que decían, “Cree en el Señor Jesucristo y será salvo tú y tu casa” (Hechos 16:30-31) lo que muestra una condición y el orden correcto de la salvación o como dijo Jesús, “Esforzaos por entrar por la puerta estrecha, porque os digo que muchos tratarán de entrar y no podrán.” (Lucas 13:23-24). ¿Era Jesús pelagiano o semipelagiano? Porque si somos honestos tenemos que admitir que esto no suena a monergismo sino que Jesús incluye un rol en la agencia humana. Tampoco olvidemos que la historia Patrística también demuestra que la iglesia primitiva siempre fue sinergista y no monergista como los gnósticos o los filósofos paganos.

¿Pero no enseña Efesios 1:8-9 que “La fe es el don y regalo de Dios”? No, la fe es el medio para obtener la salvación (Romanos 5:1-2), que es el verdadero don o regalo de Dios. No al revés (Efesios 1:8-9 y Romanos 6:23). Además, si la fe o la capacidad de creer fuera un don que Dios les da a unos pocos y no a todos los demás, entonces eso convertiría a Dios en el autor y responsable de la perdición de la gran mayoría de la humanidad. No solo eso le quitaría la responsabilidad moral al hombre lo cual entonces no tendría sentido juzgarlo y condenarlo por algo que no puede hacer (aceptar a Cristo para salvación) sino que dicha herejía calvinista también ataca el carácter de Dios al mal representarlo como un ser cruel, injusto y parcial o como diría el mismo John Wesley, peor que el mismo diablo. Pero gracias a Dios, en vez de las doctrinas de la desgracia, tenemos la Biblia, que enseña que el don es la salvación y no la fe (Romanos 6:23 y Efesios 2:8-9). Por algo Jesús dijo a la mujer: "Tu fe te ha salvado" (Lucas 7:50). Hasta el mismo experto en griego y teólogo reformado, Daniel Wallace, admite que en Efesios 2:8–9 (no 1:8–9) la palabra “esto” (τοῦτο) se refiere a la salvación en general, no específicamente a la fe. En su artículo famoso “Τοῦτο in Ephesians 2:8: What is the Reference?”, Wallace afirma que la palabra, τοῦτο (neutro), no concuerda gramaticalmente con “fe” (femenino) ni con “gracia” (femenino) y que, por lo tanto, el pronombre no se refiere específicamente a la fe sino a la idea completa de la salvación por gracia mediante la fe. En otras palabras, “La salvación en su conjunto es el don de Dios.” En fin, si usted no lo ha aceptado todavía, le recomiendo que no siga esperando por una experiencia mística antes de creer, lo cual no es el orden correcto de salvación bíblico, sino gnosticismo, y porque mañana puede ser muy tarde (2 Corintios 6:2).