¿Los calvinistas son más inteligentes que los demás cristianos?

“Dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra._ – Isaías 66:2

                    “El Dr. Ken Wilson no importa. Nosotros los calvinistas seguimos teniendo más libros de teología sistemática, dominamos los seminarios más prestigiosos y la academia son de soteriología calvinista. Somos la mera vena.” (el neocalvinista promedio de Internet). MI RESPUESTA: Acá diez razones que demuestran que este tipo de delirio de grandeza que muchos neocalvinistas suelen expresar en las redes sociales NO tiene nada de lógico, ni verdadero y mucho menos cristiano:
                1. ¿De dónde sacaron esta encuesta? ¿Cuáles “seminarios”? ¿A quiénes entrevistaron para salir con tales conclusiones tan subjetivas? ¿Acaso fueron a cada seminario local en el mundo para contarlas y evaluarlas? ¿Según quién los seminarios calvinistas son mejores que los seminarios no calvinistas? Ah espera, según gente calvinista lo cual sería un razonamiento circular. ¿De qué sirve tener muchos libros y muchos seminarios si enseñan mala doctrina y pseudohistoria como hace el "Dr. Enuel Hernandez yo Gilberto Miguel Rufat? El Dr. Ken Wilson por ejemplo ha demostrado con sus tesis doctoral de Oxford la cual ha sido evualuado y aprobado por otros eruditos que el calvinismo tiene elementos gnósticos. En más de 10 años ningún experto ha podido refutarlo. Pero ahora tenemos apologistas calvinistas de Internet sin ninguna preparación académica, pretendiendo "refutarlo" con un video de Youtube o Facebook. Como dijo un teólogo, “Este pobre par [Wuiston Medina y Nestor Diaz] hicieron lo que aparentemente los expertos de Oxford no pudieron hacer, corregir la tesis de Ken Wilson. Ya no hay necesidad de ir a universidades prestigiosas señores, la "YouTube University" es la que los certificará de ahora en adelante. ¿Se dan cuenta por qué no se puede tomar en serio a esta gente? Su hubris no tiene límites. Ningún experto en el mundo ha salido a refutar a Wilson, pero estas almas entusiastas, que no tienen nada acreditado, se atreven hacerlo. ¡Por Dios!”   
              2. Aun si esta afirmación gratuita de tener más seminarios o más libros fuera cierta estarían apelando a una falacia ad populum. De hecho, si nos vamos a la mayoría entonces los calvinistas saldrían perdieron ya que NINGUNO de los Padres preagustinos de la Iglesia (algunos de los cuales eran grandes eruditos, filósofos y expertos en los idiomas de la Biblia) creían en la soteriología calvinista. Luego la soteriología calvinista solo ha sido creída por una minoría de teólogos en la historia del cristianismo, quizás unos 20% y 30% por pastores.       
              3. Aun si un cristiano no calvinista no supiera mucho de teología o estudiado en algún seminario calvinista eso no probaría que el calvinismo es el evangelio o la “sana doctrina” (argumento ad ignorantiam).
              4. Dicha jactancia me recuerda a los ateos militantes de Internet que creen ser más inteligente que otros solo por ser ateos o en el caso de algunos reformados, solo por ser calvinistas. Sin olvidar que para profesar el calvinismo no necesitas haberte graduado de alguna carrera universitaria pues muchos de los “apologistas” neocalvinistas solo pretenden ser “eruditos” en Facebook o YouTube, pero en realidad no lo son y nunca han pisado una universidad en su vida. Mientras que otros solo tomaron un curso barato de filosofía deformada y teología liberal o estudiaron en un seminario calvinista donde su diploma es solo aceptado por ese mismo circulo religioso. En fin, cuidado con los falsos maestros que abundan en el Internet.  
              5. Ese mismo mal argumento lo pudieron usar los fariseos contra los discípulos originales de Cristo quienes en su mayoría eran solo pescadores sin mucha letra o los filósofos paganos contra los primeros cristianos de la iglesia primitiva quienes según el apóstol Pablo, “no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia.” (1 Corintios 1:26-31). Hasta los teólogos y monjes de la iglesia católica romana tenían mas escuelas que los cristianos que persiguieron durante siglos y antes de la Reforma Protestante. Los ateos progresistas de la extrema izquierda también dominan las grandes universidades actuales ¿demuestra eso que están en la verdad?
            6. Si nos vamos a la Academia también salen perdiendo pues muchos eruditos no calvinistas como el Dr. Ken Wilson de la universidad de Oxford ha demostrado que la soteriología calvinista no tiene base bíblica sino en la vieja herejía del gnosticismo la cual fue refutada por verdaderos y grandes teólogos cristianos de la antigüedad. Esto lo ha demostrado el Dr. Wilson con evidencias históricas, bajo el escrutinio de otros eruditos y quien es una de las cinco personas en el mundo en leer todos los escritos de Agustín de Hipona y en forma cronológica. Hasta ahora NINGUN calvinista ha podido refutarlo, excepto en su imaginación.  
            7. También es muy sabido que, durante mucho tiempo, varios neocalvinistas entran encubiertamente y sin decir lo que realmente creen a un seminario o universidad que no fue fundada por calvinistas para luego dominarlas, así como han hecho con varias iglesias como las iglesias Bautistas del Sur las cuales tampoco eran calvinistas en un principio. A esto lo llaman en inglés “Stealth Calvinism” y muchos excalvinistas como el Dr. Phil Stringer, Dr. David Allen y Kevin Thompson han admitido esto.
            8. La realidad es que a estos neocalvinistas no les importa si los cristianos no calvinistas hemos estudiado en buenos seminarios o colegios bíblicos pues si nos atrevemos a cuestionar su calvinismo entonces es porque no sabemos nada del calvinismo o tenemos menos conocimiento que ellos (falacia non sequitur). Sin embargo, es muy fácil hacer este tipo de acusaciones sin argumentar, sin dar evidencias y sin fundamento. De hecho, hasta suenan como los gnósticos (gnosis viene de conocimiento) quienes creían que solo ellos tenían el conocimiento o la revelación especial (luz secreta) que nadie más tiene. Así son los neocalvinistas quienes creen ser los únicos en entender mejor la Biblia y de tener el verdadero evangelio. Pero bueno, supongo que esto es otro elemento en común que tiene el calvinismo y el gnosticismo.
            9.  El nivel de ego monumental y auto-admiración excesiva de estos neocalvinistas es simplemente increíble. Por otro lado, que tomen el perfil de calvinistas que sí tienen una preparación académica y sin tomar en cuenta la educación que tienen otros cristianos que no son calvinistas (como el Dr. Ken Wilson de la universidad de Oxford) no los hace igual de inteligentes.
          10. Lo único que demuestran los neocalvinistas con este sentido inflado de auto-importancia es que se jactan de una "super inteligencia" que no poseen y cuyo narcisismo no refleja la humildad de Cristo pues como está escrito, “antes de la caída viene la altivez de espíritu” (Proverbios 16:18).

Como diria Rubby Rosado, “No es casualidad que Steve Lawson dijera que John MacArthur valía más que todo el evangelicalismo junto. No es casualidad que Winston Medina diga que nadie está a su altura intelectual. No es casualidad que Jonathan Ramos diga que Winston Medina sabe más y separa más que el 99% de los evangélicos. Y no es casualidad que el Dr. Enuel Hernández le pida un doctorado a cualquiera que se atreva a llevarle la contraria. Papi, esas actitudes no nacen de la nada; tienen su raíz en una teología que los hace sentirse como un club privado, como si fueran la “crema de la crema” del cristianismo. Y ya tú sabes, una teología torcida siempre va a producir cristianos torcidos. La otra noche, el Dr. Enuel Hernández dejó eso clarito. En vez de reflejar la humildad y el espíritu de servicio que manda la Biblia, sacó pecho como si el valor de la verdad dependiera del título que tienes colgando en la pared. La Escritura manda a estimar a los demás como superiores a uno mismo, pero parece que esa página la arrancaron de su Biblia. Y lo irónico es que, cuando se topa con otros doctores que piensan diferente, en vez de escucharlos, se dedica a desacreditarlos. Eso, mi hermano, no es celo por la verdad; eso es celo por su ego. El problema de fondo es que su teología calvinista fomenta esta mentalidad de élite. Como ellos creen que son los “escogidos desde antes de la fundación del mundo”, se les hace fácil pensar que también son los más iluminados, los más inteligentes y los más espirituales.

Y cuando encima se alimenta la idea de que “Winston Medina sabe más que todos los demás”, eso termina creando un mini-papa evangélico que no puede ser cuestionado. No ven a los demás como hermanos, sino como súbditos que tienen que someterse a su “verdad” o quedarse como ignorantes. Y mira qué ironía: Enuel ha estado criticando a Edgar Pacheco por sus “actitudes poco cristianas”, pero a la luz de lo que ha pasado en este par de días, te digo sin miedo: dame 100 Pachecos y no me pongas al lado un Enuel Hernández. Porque su complejo de policía de YouTube no le deja ver lo feo de su propia prepotencia. Y aquí, lamentablemente, no es solo él: la prepotencia del Dr. Rufat también se ha hecho notar, dejando claro que ese complejo de superioridad espiritual es contagioso. Y la prepotencia, combinada con un espíritu de “yo sé más que tú”, es una mezcla explosiva que echa por el piso el testimonio cristiano. Pero aquí viene lo más loco: si, como dice el Dr. Hernández, la verdad es verdad solo si la dice alguien con un doctorado, entonces tenemos un problema bien serio. Porque en la Biblia, los demonios reconocieron a Jesús como el Hijo de Dios. ¿Estaban diciendo la verdad? Sí. Entonces, siguiendo esa lógica retorcida, ¿deberíamos darle más crédito a un demonio que a un hijo de Dios solo porque el hijo de Dios no tiene un título universitario? No sé tú, pero eso suena ridículo. La verdad no depende de quién la diga, sino de si está alineada con la Palabra de Dios. Un campesino sin estudios que hable conforme a la Escritura está más en la verdad que un doctor con toga y birrete que tuerce la Biblia para sostener su sistema. El problema de estos líderes no es la falta de educación formal, sino la falta de humildad y la incapacidad de someter sus ideas a la autoridad de la Biblia por encima de la autoridad de su maestro favorito. Y mientras sigamos viendo este tipo de actitudes, queda claro que una mala teología no solo produce malos argumentos, sino malos frutos en el carácter.

PARA EL FILÓSOFO RAMOS, DIOS NO ES NADA SIN ÉL. Hay expresiones que uno escucha y siente un profundo desagrado, casi como un mal sabor de boca que no se quita ni con un buen café colao. Tal es el caso de los comentarios del filósofo diplomado Jonathan Ramos, que al hablar de la vuelta al protestantismo del Dr. Fernando Casanova, no solo revela un desprecio disfrazado de “intelectualismo barato”, sino que también deja ver una arrogancia que raya en lo grotesco. Resulta que según él, para convencer a alguien de algo tan serio y trascendental, no basta con el Espíritu Santo. ¡Ah no! Para Ramos, se necesita ser doctor en teología o, en su defecto, un gran filósofo como él. O sea, que ni el mismo Dios basta, porque aparentemente el cielo todavía no ha descubierto lo indispensable que es tener un diploma universitario en filosofía y saber citar a Kant entre un “Ave María” masacrado en guitarra desafinada. Lo peor es que dispara desde la baqueta contra el Dr. Casanova sin conocer las razones íntimas de su decisión. Suelta comentarios como si la apologética fuera un deporte olímpico donde él, con su verborrea infinita, se cree juez y verdugo. Pero la verdad es que los que de verdad trabajan en la defensa de la fe, los que se meten en la calle y en los foros a dar la cara, esos no son Ramos. Él se limita a hablar mucho, sin decir nada, y a repetir el mismo ritual: atacar, ningunear y creerse el centro del universo. Y por si fuera poco, este “gran erudito” diplomado se presta para dejarse entrevistar por un personaje que ni siquiera tiene la valentía de mostrar su rostro, escondiéndose detrás de un filtro de muerto con cara pintada.

¿De verdad un académico serio se dejaría entrevistar por alguien que parece sacado de un “talent show” de Halloween? ¡Qué cosa más ridícula! Un verdadero intelectual se respeta a sí mismo y jamás se rebajaría a ese nivel de circo digital. Pero Ramos no solo lo permite, sino que encima alardea de gran académico mientras conversa con un payaso de filtro. Eso no es apologética ni filosofía, eso es pura comedia barata. Este síndrome no es único. En realidad, parece ser una plaga dentro de cierto grupito. Ramos sufre de lo mismo que Enuel Hernández, aquel que, después de su despliegue de arrogancia, cayó de boca y quedó humillado por deshonesto. ¡Y mira qué “coincidencia”! Ramos también es calvinista. Pero no está solo: ahí están Steve Lawson, Winston Medina, Miguel Rufat y el mismo Enuel, todos cortados por la misma tijera. Y uno se pregunta: ¿será casualidad? ¿O será que esa “teología reformada” lo que produce es un espíritu de altanería disfrazado de fe? Porque, honestamente, más que doctrina, parece un virus de soberbia que va regándose de púlpito en púlpito. Y mientras tanto, el Ramos este sigue creyendo que con su diploma de filósofo, su pose de sabio y su guitarrita se convierte en voz autorizada. La realidad, hermano, es que tu “erudición” no convence ni al gallo del vecino. Porque si en algo ha quedado claro, es que el Espíritu Santo sigue siendo suficiente, aunque a ti te parezca poco. Y si para ti no basta, entonces, ¿a qué dios es al que en verdad sirves? Na`, yo aquí pensando.” - Ruby Rosado, Retando Paradigmas
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