¿De dónde sacó el faraón los caballos de su ejército si se supone que ya estaban muertos?

¿De dónde sacó el faraon los caballos de su ejercito para perseguir a los hebreos hasta el mar si se supone que ya estaban muertos?

Los ateos militantes creen haber encontrado una contradicción en el libro de Exodo 9:6 y 11:5 diciendo que si en la quinta plaga murieron todos los ganados entonces ¿cómo pudieron morir en la décima plaga los primogénitos de los ganados si ya estaban muertos?  Pero no solo eso, y nuevamente por la misma razón de la quinta plaga, ¿de dónde sacó el faraon los caballos de su ejercito para perseguir a los hebreos hasta el mar si se supone que ya estaban muertos? (Exodo 14:9 y 28). Sin embargo, no hay tal contradicción en los pasajes por las siguientes razones:

  1. Exodo 9:3 especifica y aclara cuál “ganado” moriría diciendo que “ LOS QUE ESTAN EN EL CAMPO”, es decir, todo el ganado que estaba afuera de los establos y los corrrales. Obviamente, había muchos caballos en los establos que no murieron, incluyendo los caballos de guerra del faraon que estaban especialmente separados y los cuales no estaban en los campos (Vea Exodo 14:6-9). De hecho, esta selección especifica es dada de nuevo en Exodo 9:19. Por tanto, la muerte de los animales estuvo limitado a “tus ganados que están en el campo” (Exodo 9:3 y 19).

Tampoco olvidemos que los egipcios tuvieron un día de advertencia para que sus animales no murieran en el campo por la plaga. El faraon y la mayoría de los egipcios no hicieron caso, pero otros sí por lo que salvaron a sus animales (Exodo 9:19-22).

  1. La Biblia no dice cuánto tiempo pasó entre la quinta y la séptima plaga por lo que es posible que, durante el periodo de tiempo entre ambas, el faraon pudo haber comprado o traido caballos de los pueblos de su alrededor (como Libia, Etiopia, Canaan, etc.) También es lógico pensar que pudo haber confiscado el ganado de los propios israelitas dado que estos aún no salían de su poder (Exodo 9:6).

En fin, si se lee la Biblia tal cual, sin la idea preconcebida de encontrar errores, encontraremos que es un libro coherente, consistente y relativamente fácil de entender, saludos.

¿Prueba “Google Earth” que la Biblia se equivoca?

 

Algunos atheus andan circulando un meme que dice que según “Google Earth” y la distancia entre Egipto e Israel solo se toma como 6 dias en llegar entre ambos lugares pero que Moisés y los israelitas les tomó 40 años lo que demuestra que la Biblia contiene errores. Sin embargo, es obvio que la imagen comete una falacia de hombre de paja y de evidencia incompleta ya que ignora o no cuenta la historia completa para distorcionarla. El que hayan vagado 40 años por el desierto NO significa que la Biblia enseña que eso duraría el viaje (falacia non sequitur) sino porque fueron castigados por su incredulidad y rebeldía.

De hecho, la misma Biblia dice que Moisés envió a 12 espias, entre ellos Josué y Caleb, para que se adelantaran y entraran de incógnito a la Tierra Prometida, con el fin de averiguar cómo era, quiénes la habitaban, qué población tenía, y poder organizar la conquista. Les pidió también que trajeran algunos frutos del lugar como muestra. El viaje de ida y vuelta, más los días que estuvieron en Canaan recopilando información les tomó menos de 40 días (Números 13:25). Esto demuestra que los hebreos sabían el camino y que solo era cuestión de días para entrar y tomarla. Entonces ¿por qué luego se tardaron 40 años en llegar? Porque el reporte de 10 de los exploradores asustó a los hebreos diciendo que para conquistar el lugar tenían que enfrentarse a unos guerreros con un físico superior por lo que no quisieron entrar y se hicieron para atrás (Números 13:25-33). Hasta desearon volver a Egipto (Números 14:1-4). En otras palabras, los israelitas no creyeron que su Dios los podía ayudar y se rebelaron contra Moisés. Como resultado, vagaron 40 años en el desierto como castigo a su desobediencia (Números 13:30,33-34).

Esto significa que la Tierra Prometida estaba muy cerca para ir y tomarla. Ese era el plan original de Dios. Pero la falta de fe y valentía de los israelitas retrasó el viaje y convirtieron los pocos días en muchos años. Para entonces ya habían muerto los que habían demostrado incredulidad. El desierto se convirtió en su tumba, solo sus hijos y 2 personas de la generación inicial pudieron entrar. Si estos ateos militantes tan solo hubieran gastado el tiempo que duraron haciendo el ignorante y falaz meme en leer un poco sobre este tema bíblico no estarían publicando como siempre este tipo de burradas. ¡¡Y para colmo asi dicen conocer la Biblia más que los mismos cristianos!!

¿La Biblia manda a las cristianas a usar el mismo código de vestimenta de las musulmanas?

Es sabido que las mujeres musulmanas y ahora algunas feministas radicales que apoyan ironicamente esta religión (a pesar de que las mujeres son marginadas y oprimindas en países islámicos) usan tradicionalmente el burka o hiyab (velo islámico). Sin embargo, en ninguna parte de la Biblia manda a la mujer cristiana a usar ese tipo de prenda y el mismo hecho de que las mujeres cristianas no se visten de esa manera es prueba de que no tienen tal costumbre. De hecho, hasta el mismo capítulo que cita el autor del meme dice que “en lugar de velo le es dado el cabello” (1 Corintios 11:15).

Incluso el mismo fanatico ateo militante llamado el Antiheroe y creador de la página “Ateísmo Brillante” admite que “es una manipulación al más bajo nivel del intelecto” asumir que 1 Corintios 11:5 manda a las cristianas vestirse igual que las musulmanas.

Además, la cita que ponen en la imagen descontextualiza el mensaje pues el apóstol Pablo estaba pidiendo a las mujeres cristianas de Corinto a que se dejaran el cabello largo para que se diferenciaran de las prostitutas de ese tiempo y cultura quienes se cortaban el cabello. Esto no sólo lo pedía por cuestiones religiosas sino para que evitaran tener la misma apariencia y les faltaran al respeto o testimonio.

En fin, los extremos son malos y legalistas. La Biblia no obliga a la mujer a cubrir todo su cuerpo como hacen muchas musulmanas y tampoco a exhibir su cuerpo como hacen muchas ateas. Solo les manda a vestirse decentemente para agradar a su Dios y para que no sean piedra de tropiezo a creyentes e incrédulos (1 Timoteo 2:9-10). Tampoco olvidemos que la ropa no salva ni condena y que de nada sirve tener un código de vestimenta femenino si no se tiene a Jesucristo en su corazón, saludos.

Si Dios creó todas las plantas, entonces ¿por qué es pecado o ilegal fumar la marihuana?

 

Algunos ateos militantes citan Génesis 1:11 y otros versículos (como Génesis 1:29; 3:18) para tratar de desacreditar la Biblia diciendo que justifica los efectos dañinos de fumar hierba. También hay un grupo de supuestos “cristianos” llamado “Marihuaneros de Jesús” que usan esta droga para estudiar la Biblia. Sin olvidarnos tampoco de los rastafaris y La Iglesia del Cannabis quienes trasladan la marihuana al plano espiritual para así crear sus propias religiones y venerar la planta como algo sagrado.

Pero ¿qué enseña realmente la Biblia sobre la marihuana? En primer lugar, en ninguna parte de la Biblia se menciona específicamente la marihuana y habla de usar el fruto de las plantas para alimentarse, no para fumar. Segundo, es cierto que Dios creó la planta de marihuana. También es cierto que Dios creó la arena pero si alguien quiere comerla entonces que no se queje si le da un dolor de estómago. En otras palabras, el que Dios haya creado dicha planta no significa que la creó para fumarla. Asumir tal cosa es cometer una falacia non sequitur. Ahora bien, sabemos que las plantas no solo proporcionan alimento sino también oxígeno, madera, sombra, ropa, medicina, adorno, papel, cosméticos y otros usos. En el caso de la planta de la marihuana, Dios la creó para ser usada en la fabricación de textiles y papel, y el aceite de sus semillas se puede usar como combustible.

Sin embargo, si se usa con la intención de lograr un cierto nivel de intoxicación, entonces es claramente una acción condenada por la Biblia (Vea Efesios 5:18; Gálatas 5:21; 1 Pedro 5:8; Proverbios 23:20-21,29-33; Isaías 5:11; 28:7 y Oseas 4:11). De hecho, la idea de que fumar marihuana puede servir para fines medicinales es falso y anticientífico. Al contrario, contiene elementos que puede causar la adicción, problemas en el aprendizaje, la memoria, enfermedades (principalmente a los bebés durante el embarazo) y una percepción distorsionada de la realidad. Según encuestas, el consumo de la marihuana también suele ser un primer paso, que conduce a la utilización de sustancias cada vez más fuertes, como la cocaína o el crack.

 

Además, la Biblia dice que no se debe ir en contra de las leyes del estado, a menos que sea con algo que no sea de acuerdo a la Escritura (Romanos 13:1-7). Por tanto, mientras la marihuana sea ilegal, será pecado ir en contra de este versículo. Por otro lado, si fuera legal hay que recordar que causa daño a la mente y el cuerpo por lo que tampoco deberiamos emplearlo porque la Biblia dice que el cristiano necesita ser sobrio, pensar con claridad y ejercitar el control propio (1 Pedro 1:13) para conocer la voluntad de Dios (Romanos 12:2) y estar alerta a las maquinaciones del maligno (1 Pedro 5:8).

Por tanto, el problema no está en las plantas que Dios creó sino en el uso que le damos. La marihuana y el sexo anal son claros ejemplos de esto. Dios diseña el ano para desechar alimentos del cuerpo y el ser humano pretende usarlo para tener sexo impuro, igual pasa con la marihuana. En fin, una persona que diga que como Dios creó la marihuana por ende puede usarlo como quiera muestra que no es una persona inteligente, ni responsable con la naturaleza. Las plantas tienen sus funciones, pero por nuestro propio bien no le demos el uso equivocado, ni corrompamos el propósito con que fueron creadas, saludos.

http://www.tell.cl/magazine/20537/santiago/febrero/2017/entrevistas/contra-la-corriente.html

https://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/hechos-sobre-la-marihuana-para-adolescentes/quieres-saber-mas-estas-son-algunas-de-las-preguntas-mas-comunes-sobre-la-marihuana

 

 

“Porque mis días se han consumido como humo, Y mis huesos cual tizón están quemados. Mi corazón está herido,

y seco como la hierba, Por lo cual me olvido de comer mi pan.”

-Salmo 102:3,4-

¿Cómo obtuvieron los animales sus rayas según la Biblia?

 

 

 

Aca otro ejemplo de cómo el fanático ateo militante saca un versículo de la Biblia fuera de contexto para asumir que es similar a la leyenda africana de la pintada de rayas del “burro-cebra”. Aunque también hay otra leyenda urbana que algunos confunden con “ciencia” que dice que el diseño de las rayas fue sólo producto de un azar evolutivo en vez de un Diseñador inteligente llamado Dios. Pero la realidad es que si se lee el pasaje en su contexto o el capítulo completo se verá claramente que Génesis 30:29-42 no tiene nada que ver con el origen de las rayas sino que sólo dice que Jacob pintaba sus ovejas para separarlas y distinguirlas del ganado de Labán. En fin, es obvio que la mala interpretación del meme bibliofóbico es solo otra falacia de hombre de paja.

La Biblia no es copia de los Sumerios

 

Mucho se ha dicho que el Génesis se deriva de mitos antiguos, principalmente de los cuentos sumerios, ¿pero es eso cierto?

Génesis es la única fuente que el ser humano conoce que provee una historia lógica y coherente de los sucesos, remontándose hasta el mismo principio. Sin esta historia real, solo quedarían las narraciones fantásticas o explicaciones alegóricas que se hallan en los relatos de la creación de las naciones paganas. Una comparación del libro de Génesis con los relatos paganos de la creación muestra claramente la superioridad del relato bíblico.
Ningun escrito antiguo ha hecho una declaración tan acertada como el Génesis: El Universo tuvo un principio. Sin embargo, tanto los escritos babilónicos y egipcios exponen mitos sobre el nacimiento de sus dioses en un universo preexistente. Los registros chinos antiguos son ante todo calendarios y cálculos cronológicos, o tratan sobre asuntos de interés meramente local o temporal. Los mitos egipcios de la creación registran las actividades de varios dioses, y no concuerdan en cuanto al dios de qué ciudad concibió la creación. Un mito egipcio relata que Ra —el dios-sol— creó a la humanidad a partir de sus lágrimas.

“Quién sabe y quién puede decir de dónde todo esto procede y cómo sucedió la creación?” Hallamos estas palabras en el poema “El himno de la creación”, compuesto en sánscrito hace más de 3 mil años, y forma parte del Rig-Veda, un libro sagrado hindú. El poeta dudaba de que ni siquiera los muchos dioses hindúes supieran “cómo sucedió la creación”, pues “los mismos dioses son posteriores a la creación”.

Los sumerios creían que el todo se originó en un océano primordial al que llamaron Nammu, de este océano primordial nacieron el cielo AN y la tierra KI luego nacieron sus dioses. En otras palabras, para los sumerios el origen de todo era el agua. El mito babilonico dice que Apsu y la diosa Tiamat hicieron a otros dioses y que Apsu más tarde los quiso matar pero el dios Ea lo mató. Tiamat quiso vengarse pero Marduk el hijo de Ea la mató y con la ayuda de Ea hicieron a la humanidad con la sangre de Kingu.

¿Le parece que ese tipo de cuentos tengan similitud con el relato de Génesis acerca de la creación?

La realidad es que ninguno de estos mitos explica la procedencia del universo, sólo muestran luchas de deidades por supremacía. ¿Suena logíco alegar entonces que el relato biblico está inspirado en tales leyendas?

Wiseman cita de una obra publicada por los depositarios del Museo Británico —The Babylonian Legends of the Creation and the Fight Between Bel and the Dragon— (1), quienes sostienen que “los conceptos fundamentales de los relatos babilonio y hebreo son, en esencia, diferentes”. Wiseman hace también la siguiente observación: “Es deplorable el hecho de que, en vez de mantenerse al día con la investigación arqueológica moderna, muchos teólogos aún repitan la ya refutada teoría de que los hebreos se basaron en fuentes babilonias”. (2)

Aunque a algunas personas les ha parecido ver ciertas similitudes entre el poema babilonio y el relato de la creación de Génesis, es obvio que el relato bíblico de la creación y el mito babilonio antes expuesto no son en realidad similares. Después de examinar las aparentes similitudes las investigaciones y los descubrimientos tan solo confirmaron la gran brecha entre ambos relatos y las diferencias como el orden de los acontecimientos de estos relatos. Los escritos de las naciones de la antigüedad reflejan incertidumbre y hasta confusión. Ninguna de esas fuentes antiguas contiene un registro histórico, genealógico y cronológico como el que se encuentra en el libro de Génesis.

Moisés centra la atención en un Creador, Dios, que trasciende el universo material porque le dio origen y, por consiguiente, existía con anterioridad. El Génesis se abre con esta sencilla y poderosa declaración: “En el principio Dios creó los cielos y la tierra” (Génesis 1:1). Al igual que muchos científicos de nuestro tiempo, los hebreos de la antiguedad creían que el universo tuvo principio. A diferencia de las civilizaciones antiguas, Moisés no contaba con telescopios ni ningun otro instrumento para observar el espacio, ni siquiera se dedicaba a estudiar el universo. ¿Cómo lo supo entonces? Gén. 1:2 Dice que la Tierra primitiva estaba sin forma y en oscuridad; envuelta en agua y una espesa capa de vapor. Gén. 1:3-5 indica que apareció la luz EN LA TIERRA. Esta luz provenía del Sol, pero el Sol mismo no podría divisarse a través de la nubosidad. A continuación, el orden de los acontecimientos desde el origen de los océanos en adelante y pasando a la subida de la tierra y al aparecimiento de la vida marina, y entonces a las aves y los mamíferos, exacta y fundamentalmente la secuencia de las divisiones principales del tiempo geológico. Génesis describe las cosas que fueron formadas, el orden en que se dio forma a estas, y el espacio de tiempo o “dia” en que cada una apareció originalmente en esta secuencia:

1- Un principio; (Génesis 1:1)
2- Una Tierra primitiva en oscuridad y envuelta en gases pesados y agua; (Génesis 1:2)
3- Luz; (Génesis 1:3)
4- Una expansión o atmósfera; (Génesis 1:6)
5- Grandes áreas de tierra seca; (Génesis 1:10)
6- Plantas terrestres; (Génesis 1:11,12)
7- El Sol, la Luna y las estrellas discernibles en la expansión, y el comienzo de las estaciones; (Génesis 1:16)
8- Monstruos marinos y criaturas volátiles; (Génesis 1:20)
9- Bestias salvajes y domésticas, mamíferos; (Génesis 1:25)
10- El hombre (Génesis 1:26)

Todo el conocimiento de los sabios de Egipto no pudiera haber suministrado a Moisés, clave alguna respecto al proceso de la creación. No pudo simplemente adivinarlo.
Aparentemente sólo pudo saberlo de alguien que estuvo presente. ¿De qué fuente aprendió el escritor del Génesis todas estas cosas?

Referencias:

1.- The Babylonian Legends of the Creation and the Fight Between Bel and the Dragon
2.- (Creation Revealed in Six Days, Londres, pág. 58.)

●Para más información detallada sobre la explicación biblica respecto a los “días” creativos y las eras geológicas lea:
https://m.facebook.com/1636839973292713/photos/a.1636844503292260.1073741829.1636839973292713/1779177045725671/?type=3&source=54

Si desea más información sobre el cuarto “día” lea:
https://m.facebook.com/1636839973292713/photos/a.1636844503292260.1073741829.1636839973292713/1695697454073631/?type=3&source=54&ref=page_internal

 

Gedeón y Leónidas, ¿Uno Copia al Otro?

 

En la Biblia encontramos un relato en el Libro de Jueces en donde se cuenta la historia de Gedeón, un líder hebreo que logró vencer en combate a los madianitas con tan solo 300 guerreros. Muchos han llegado a identificar esta historia con la del rey griego Leónidas I de Esparta, quien se enfrentó al imperio persa en las Guerras Médicas y cuya batalla de las Termópilas inspiró la leyenda de sus 300 soldados, plasmándola con gran ahínco en numerosas partes de nuestra cultura popular. Una similitud que a menudo se ha usado entre los detractores del cristianismo como una excusa más para asegurar que la Biblia no es más que un conjunto de mitos plagiados de otras civilizaciones.

En este estudio desmontaremos estas falsas acusaciones una vez más, basadas en una falacia de correlación coincidente (también llamado post hoc ergo propter hoc o causalidad falsa). En primer lugar, es importante conocer lo que nos cuenta el pasaje bíblico acerca del juez Gedeón, un israelita que reunió 32.000 soldados hebreos para pelear contra un ejército de 150.000 madianitas aunque Dios le prometió vencer con una cantidad minúscula de guerreros. A primera instancia leemos en Jueces 7:1-25 una historia en la que un líder hebreo con 300 guerreros y todos los pronósticos en contra impidieron la invasión de su nación por parte de otros imperios como en teoría hizo el griego Leónidas según la historia tradicionalmente difundida. Solo con esto ya les ha bastado a muchos sectores ateos para apresurarse a afirmar que el relato bíblico es una recreación imaginaria a partir de la Segunda Guerra Médica. Sin embargo, existen muchísimos detalles tanto históricos como teológicos que desmontan esta falacia de casualidad por completo.

A continuación nombraremos uno por uno cada aspecto que diferencia a Gedeón de Leónidas.

1. El Libro de los Jueces, cuya autoría se ha atribuido tradicionalmente al juez y profeta Samuel, fue escrito entre los años 1045 y 1000 antes de Cristo, mientras que la batalla de las Termópilas ocurrió en el año 480 antes de Cristo, con lo cual la existencia del espartano Leónidas es muchísimo más posterior a la del juez Gedeón. ¿Cómo podrían los autores de esa parte de la Biblia plagiar un evento histórico que no tuvo lugar hasta muchos siglos después?

2. Gedeón reunió 32.000 soldados israelitas para quedarse finalmente con 300 antes de bajar a pelear con los madianitas, justo al contrario que los griegos en la batalla de las Termópilas contra Persia: de acuerdo con las cifras aportadas por historiadores como Heródoto o Diodoro Sículo, Leónidas aportó 300 hoplitas espartanos a un ejército que en total sumaron unos 7000 griegos entre su pueblo y otros más como los tebanos, los micenos o los corintios. Es decir, que la cantidad de guerreros del ejército heleno fue aumentando gracias a los aportes de cada rey griego y no solo fueron 300 espartanos los que pelearon contra los persas en las Termópilas.

3. Deducido a partir del punto anterior, sabemos que aunque Israel no contaba con caudillos estables hasta la época de los reyes, sí que era una nación unificada bajo una misma bandera que se enfrentaba contra extranjeros. En cambio, Grecia era solo una zona geográfica del mar Mediterráneo conformada por ciudades-Estado independientes y varias en constantes disputas entre sí que solo se aliaban momentáneamente en un frente común para impedir la conquista de sus territorios.

4. Gedeón y sus 300 hombres vencieron a los madianitas gracias a la intervención divina y todos ellos salieron ilesos de la batalla, sin ningún fallecido entre las fuerzas israelitas. En el caso de Leónidas, las bajas griegas en la batalla de las Termópilas ascendieron a unos 2000 soldados entre los caídos en combate y los que se marcharon durante el transcurso de los días que duró la misma. Entre los difuntos se encontraban el propio Leónidas y todos sus hoplitas espartanos.

5. El tipo de valor que demostró cada uno en batalla también es diferente: Gedeón se apoyó totalmente en la confianza en Dios para vencer y jamás buscó la gloria o los reconocimientos para sí mismo. Esto se tradujo en una victoria impecable para Israel tal y como hablamos en el punto 4. Al trasladarnos a la historia de Leónidas, observamos que los griegos también buscaban cierta fama y popularidad para sí mismos además de defender sus propiedades y a su gente. Esa clase de heroísmo griego en donde uno mismo se ponía en un pedestal no solo contradice los principios de la Biblia, sino que su insuficiencia quedó demostrada en que el bando griego sufrió miles de muertes entre sus filas, incluyendo la de Leónidas y sus 300 espartanos, por mucho que el combate en las Termópilas sirviera para ganar tiempo y reorganizar el contrataque de los helenos hacia las pretensiones persas. En otras palabras, no siempre basta con la fuerza física o con la superioridad en la estrategia militar para derrotar al enemigo a la primera.

6. Muchos pueden argumentar que los arqueólogos no han encontrado monumentos en Israel dedicados a ensalzar la figura de Gedeón como sí los hay de Leónidas en Grecia. Si a esto le sumamos que el relato bíblico es varios siglos anterior a la de las Guerras Médicas y que este dato no es muy conocido entre las publicaciones regulares sobre el héroe hebreo y el griego, ha servido para perpetuar la creencia errónea de que la Biblia copió descaradamente los documentos griegos para sus textos. Pocos se han parado a pensar en que los judíos consideraban el ensalzamiento totalitario de humanos como idolatría, completamente prohibido en sus leyes, y que tanto Gedeón como otras tantas figuras bíblicas rechazaban esa clase de honores exclusivamente para ellos si no se anteponían la adoración y la atribución del poder a Jehová. Por lo general, los judíos solían reconocerse como seres imperfectos. En el caso de Leónidas, existen monumentos y también le semidivinizaron dedicándole juegos deportivos y festividades en el calendario. Tras su muerte, Leónidas recibió adoraciones dignas de un dios aun habiendo sido un hombre con virtudes y defectos como cualquier otro.

7. Alegar que en su momento el erudito y obispo primitivo Orígenes comparó el sacrificio de Leónidas con la de Cristo es sinónimo de cometer una falacia de autoridad junto con la de falsa analogía. Que Orígenes citara a Leónidas en sus textos como una forma de ganarse el apoyo de gentiles o paganos de su tiempo no lo convierte en evidencia de que la cultura griega y las Sagradas Escrituras sean sinónimas; y menos cuando las muertes de Leónidas y Cristo, adheridas al símil de los 300 guerreros de Gedeón, se desarrollaron por motivos y circunstancias muy distintas.

En resumen: Gedeón, Leónidas y los 300 soldados que reclutaron ambos no son los mismos bajo ningún concepto; empezando por las fechas históricas, siguiendo con los contextos y consecuencias de cada suceso y finalizando con la moral de cada civilización y las distorsiones u omisiones intencionadas de muchos historiadores.

¿Jesús mandó a los cristianos a sacarse los ojos??

 

¿Qué quiso decir Jesús con “cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.” (Mateo 5:28-30)? ¿Acaso esto significa que los cristianos tienen que sacarse los ojos si miraron a una mujer con lujuria? Si se lee el versículo en su contexto y a la luz de otros pasajes de la Biblia está claro que se refiere en sentido figurado y no literal. Sin embargo, cuando se les explica esto a los hipócritas y pervertidos ateos enseguida responden que interpretamos la Biblia a nuestra conveniencia. Pero hay tres razones obvias por las que podemos saber que el texto está hablando simbólicamente:

Primero porque tanto Marcos 9:47 y Mateo 5:28-30 habla de arrancarse un solo ojo lo cual no resolvería el problema inmoral ya que se podría seguir mirando con el otro ojo. De hecho, aun si nos quitáramos los dos ojos aun así seguiríamos pecando porque el pecado es parte de la naturaleza humana y anida en el corazón.  Segundo, porque según el pasaje el problema no es nuestro ojo sino nuestro corazón, es decir, los pensamientos y deseos que nunca llegan al acto exterior del adulterio o fornicación.

 Por último, porque Dios no quiere que automutilemos nuestro cuerpo que es templo del Espíritu Santo (Filipenses 3: 2; Levítico 19:28;  21:5 y 1 Corintios 6:19-20). Por tanto, el mensaje no es que deberíamos ser tuertos para evitar caer en tentación sino que tengamos cuidado en donde ponemos nuestra mirada (Salmo 101:3; Proverbios 4:25-26 y Job 31:1). En otras palabras, si ves cosas inapropiadas como la pornografía cibernética entonces no es tu ojo lo que deberías de quitar sino el Internet. ¿Puede una persona vivir sin una mano o sin un ojo? Claro, entonces también puedes vivir sin el Internet.  

David por ejemplo cometió este pecado cuando vio a una mujer desnuda en 2 Samuel 11:2-5. La solución no fue quitarse los ojos sino el arrepentimiento (Salmo 51). Sin olvidar que hacer tal cosa tampoco es necesario ya que el cristiano cuenta con el Espíritu Santo que es suficiente y lo capacita para vivir una vida de santidad.  En fin, entendemos que muchos ateos de Internet tienen este tipo de problema pero proyectar su pecado en otros y mal interpretar estos pasajes literalmente solo porque quieren desacreditar el Cristianismo es tan deshonesto y absurdo como tratar de interpretar literalmente la parte de Mateo 7 donde dice “Déjame sacarte la paja del ojo, cuando la viga está en tu ojo.”, saludos

 

https://www.gotquestions.org/Espanol/pecado-pornografia.html

¿Fueron ateos Sartre, Camus y Nietzsche?

“Prefiero vivir mi vida como si hubiera un Dios y morir para encontrar que no lo hay, que vivir mi vida como si no lo hubiera y morir para encontrar que lo hay”

– Albert Camus

Tal parece que los filósofos Camus, Sartre y Nietzsche no eran tan “ateos” después de todo. El existencialista francés y ganador de Premio Nobel de Literatura, Albert Camus, no fue ateo sino agnóstico como se suele decir. De hecho, dijo que “A menudo leo que soy ateo. Oigo hablar de mi ateísmo, pero esas palabras no me dicen nada, no tienen sentido para mi”, escribe en 1954. También admiraba mucho a los filósofos cristianos como Agustin y Pascal y siempre luchó incansablemente por alcanzar la fe. Camus no tuvo en su niñez una educación religiosa pues su madre, según Camus, nunca le hablaba de Dios y para él “se era católico como se es francés”.

 

Camus rechazó el marxismo, pero desilucionado tras el divorcio con su mujer, el abandono del Partido Comunista, y la tragedia de la Segunda Guerra Mundial hizo que buscara un sentido para la vida. Pero solo halló lo que otros filósofos han encontrado, que sin Dios la vida es irracional y absurda. De modo que la cuestión del sentido se convirtió en el sentido de Camus, a tal punto que lo lleva en 1942 a afirmar: “No hay mas que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio. La cuestión de si vale o no la pena vivir es la pregunta fundamental de la filosofía.”

De ahí que en su famoso articulo “La Crisis del Hombre” escriba, “Si no se cree en nada, si nada tiene sentido y si en ninguna parte se puede descubrir valor alguno, entonces todo esta permitido y nada tiene importancia. Entonces no hay nada bueno ni malo, y Hitler no tenia razón ni sinrazón… Si nada es verdadero o falso, nada bueno o malo, si el único valor es la habilidad, sólo puede adoptarse una norma: la de llegar a ser el más hábil, es decir, el más fuerte. En este caso, ya no se divide el mundo en justos e injustos, sino en señores y esclavos. El que domina tiene razón”.

El artículo causó fuerte impacto en Europa. Sin embargo, Camus comprendía que si no hay verdad, de leyes sólo queda la de la selva. Evidentemente la actitud de Camus era muy distinta a la de su colega Sartre. Camus era ante todo humilde: anhelaba valores, sentido y a Dios. No le faltaba cierta razón. Camus, era un pensador respetable, como diría Spaemann, no un agnóstico que trivializara el problema del sentido de la vida. Reconocía honradamente que la filosofía del absurdo era impracticable, incluso inimaginable. En cambio, Sartre era ante todo soberbio: quería el mismo crear valores y sentido; en suma quería ser Dios. El agnosticismo de Camus era de premisa provisional; el ateísmo de Sartre era una premisa dogmatica y, en rigurosa consecuencia, el hombre una pasión inútil; y la libertad, una condena.

Albert Camus no le daba mucha importancia al tema de Dios no prueba su inexistencia pero eso solo demostraba que su falta de fe estaba basado en la indiferencia y no en evidencia. Sin embargo, Camus admitió que “nada puede desalentar el ansia de divinidad que hay en el corazón del hombre” (El Hombre Rebelde, p. 17) y ya es sabido que al final de sus dias, Camus creyó en Dios y hasta visitó la iglesia del pastor Howard Mumma donde le pidió el bautismo. Pero esto es un hecho que muchos fanaticos y deshonestos ateos prefieren ignorar. De hecho, Camus publicó La Caida en 1956, muchos pensaron que el famoso filosofo existencialista estaba a punto de convertirse al Cristianismo e incluso se le vio aparecer varias veces en una iglesia metodista, en el edificio neo-gótico que había desde la Primera Guerra Mundial en pleno Quai d’ Orsay. Se sentaba al final con gafas de sol y a veces se iba antes de terminar el servicio, sin saludar a la salida. Fue ahí donde conoció al pastor metodista Howard Mumma, y es justamente gracias a Mumma que hoy conocemos que el incansable buscador de sentido finalmente lo halló. El pastor revela varias de las conversaciones personales que mantuvo con él en Paris en su libro titulado “El Existencialista Hastiado: Conversaciones con Albert Camus” Camus hasta le pidió el bautismo. Pero el pastor le dijo que si esta de verdad dispuesto a confirmar su fe que vuelva a la iglesia el verano siguiente, cuando haya estudiado un poco más y este más preparado. Las últimas palabras de Camus a Mumma fue que seguiría luchando por alcanzar la fe. Pero unos meses después falleció en un accidente cuando el automóvil que manejaba su amigo se estrelló contra un árbol. Tenia 46 años.

La pregunta es si Camus logró alcanzar esa fe, el sentdo a la vida y si dejó su agnosticismo para convertirse en creyente antes de morir. Se cree que sí porque el mismo Camus escribió en La Peste (1947): “Dios hace hoy en día sus criaturas el donde ponerlas en una desgracia tal que les sea necesario encontrar y asumir la virtud más grande, la de decidir Todo o Nada.” Esto da entender que Camus decidió por el Todo, no solo en el último momento, sino durante toda su vida, como el Sísifo de su obra nunca dejó de empujar la roca de la fe, no importa cuantas veces se le cayera. Por tanto, como él mismo decía, “hay que imaginarse a Sísifo feliz”. Que Dios lo tenga en su gloria. La editorial Vozdepapel, dentro de la colección Veritas, publicó el libro titulado El existencialista hastiado. Conversaciones con Albert Camus”, con Prólogo de Daniel Sada y Estudio introductorio -semblanza muy ilustrativa del Nobel francés- de José Angel Agejas. Constituye un volumen de 180 páginas de gran interés.

http://www.patheos.com/blogs/cosmostheinlost/2013/06/30/the-christianity-of-camus-famous-atheists-who-werent-atheists-2/

http://www.religionenlibertad.com/albert-camus-ateo-y-existencialista-pidio-el-bautismo-antes-de-morir-6309.htm

http://www.es.catholic.net/op/articulos/10183/cat/463/albert-camus-encuentra-a-dios.html

¿Y que hay de Jean Paul Sartre?

Es interesante saber que Jean Paul Sartre escribió una obra de teatro cuyo tema central era la Navidad. Sin embargo, sabemos que eso no le convierte en un «autor cristiano». Su ateísmo era militante y algunas de sus obras causan graves daños a la fe y a la moral de muchos. Sin embargo, también le llegó a Sartre la hora de la verdad: días antes de su muerte, acaecia en Paris el 15 de abril de 1980, el diario Le Nouvel Observateur recogió uno de sus últimos diálogos con un marxista: “No me percibo a mi mismo como producto del azar, como una mota de polvo en el universo, sino como alguien que ha sido esperaro, preparado, prefigurado. En resumen, como un ser que solo un Creador pudo colocar aquí; y esta idea de una mano creadora hace referencia a Dios.” – Jean Paul Sartre, 1980.

Simone de Beauvoir, la compañera de Sartre, cabreó tanto con Sartre en sus últimos días y quedo tan alucinada que dijo, “Todos mis amigos” – declaró – ella “todos los sartreanos, todo el equipo editorial me apoya en mi consternación”. Y no era para menos. El máximo representante del humanismo existencialista, aquel que había dicho, “el existencialismo ateo que yo defiendo es el más coherente”, ahora creía en Dios (Cfr. Norman Geisler, The Intellectuals Speak Out About God, Chicago, 1984)


¿Y que hay de Friedrich Wilhelm Nietzsche?

Las desgarradoras y llamadas “oraciones al Dios desconocido” de Nietzsche las cuales están recogida en la compilación de 2.397 fragmentos póstumos suyos también nos hace preguntar si realmente era ateo. Esta plegaria por ejemplo la escribió cuando tenía 44 años:

“Dame amor… ¿quién me ama todavía? ¿quién, aún, me da calor?
Tiéndeme manos ardientes, dale un brasero a mi corazón…
ofrécete, sí, entrégate a mí, ¡tú, el más cruel enemigo!
¿Huyó? Él mismo ha huido, mi único compañero,
mi gran enemigo, mi desconocido, ¡el Dios verdugo!
¡No! ¡Vuelve otra vez! ¡Con todos tus suplicios!
Vuelve a mí, ¡al último solitario!
Mis lágrimas, a torrentes,
discurren en cauce hacia Ti,
y encienden en mí el fuego
de mi corazón por Ti.
¡Oh, vuelve, mi Dios desconocido!
Mi dolor, mi última suerte, ¡mi felicidad!”

– Friedrich Nietzsche, Friedrich Würzbach Das Vermächtnis Friedrich Nietzsches: Versuch einer neuen Auslegung allen Geschehens und einer Umwertung aller Werte (El legado de Friedrich Nietzsche.

A pesar de las dificultades para publicar todos los escritos de Nietzsche que todavía no habían salido a la luz después de su muerte, el trabajo editorial de Würzbach está reconocido a nivel internacional y otros libros, como Friedrich Nietzsche de Jorge Manzano (Universidad Iberoamericana, Ciudad de México), recogen también oraciones del exaltador del “superhombre”, escritas en distintos momentos de su vida.

Pero la que más ha llamado la atención es el último libro que el mismo Nietzsche escribió al final de sus días y llamado “Mi hermana y yo” donde también admitió creer en Dios. Quizás esto explique el porqué fue enterrado en la iglesia de su pueblo natal de Röcken juntamente con su hermana Elizabeth Förster-Nietzsche y el resto de su familia.

Aca algunas de sus citas de “Mi hermana y yo” – El último diario de Friedrich Nietzsche:

“Como ya he escrito, ¿qué es más terrible que el último grito de don José?: ¡Sí, la he matado, mi Carmen, mi Carmen a quien adoraba! Sí, he matado a mi Carmen con el puñal de mi megalomanía, la he destruido no porque rehusara amarme, sino porque he rehusado amar a Dios, o aun admitir Su existencia. Y la «negación» de Dios ha sido terrible para mí, como es terrible Él con todos los ateos que niegan el divino Amor del cual procede todo amor.

[…] Se puso de moda el admirarme por mi negación de Dios, pero mi optimismo de Zaratustra es simplemente Jehová disfrazado. Ladrón de Dios, deshice los vínculos de mi ateísmo y me opuse a que Él se fuera. Quise una bendición de Él que ciertamente está muerto.

Pero ¿está muerto Dios? ¿Qué sucederá si me encuentro cara a cara con Él —
Nietzsche-Anticristo—, yo que construí mi vida en la roca de la incredulidad?”

“Mi casa se derruyó y fue grande su ruina. El anticristo [titulo de uno de sus famosos libros donde critica la Iglesia y en la cual se identifica asimismo como el Anticristo] yace en ruina, delante del indestructible pie del Cristo calzado con el amor del mundo, el amor que se manifiesta en hechos. Oh vida, no te burles de mi. Venciste Galileo, venciste en el mismo corazón de tu mayor enemigo. ¿Acaso a mi propia alma deberé ocultarle la victoria de Cristo para perpetuar el mito del anticristo, tema de mis futuros biógrafos?”

“-Venciste, Galileo-“; fueron las últimas palabras de Juliano el apóstata, y ahora Nietzsche toma las mismas palabras y se las aplica él, y le dice a Cristo: “Venciste Galileo en el corazón de tu peor enemigo”. Y dice: “¿Acaso a mi propia alma habré de ocultarle la victoria de Cristo para perpetuar el mito del anticristo, tema de mis futuros biógrafos?” Hoy todavía siguen los biógrafos, a cien años de muerto, honrando a Nietzsche, leyendo sus obras de juventud; pero esta final palabra vale más que todo lo que escribió y es mucho mejor que todos los volúmenes de obras completas de él.

Es interesante saber que este libro fue redactado en el manicomio de Jena donde su hermana Elisabeth lo cuidaba. Cuando ella murió y al final de la vida de Nietzsche fue que empezaron a publicarla. Nietzsche estaba allí porque se había enloquecido, pero tenía sus momentos de lucidez; éste, por ejemplo, creo que fue el momento más lúcido de su vida. De hecho, su historia nos recuerda en cierta manera a la del rey rebelde llamado Nabucodonosor que también acabo loco, pero después se volvió al Señor.

 

Lugar de entierro de Nietzsche

http://www.medicinayarte.com/img/biblioteca_mya_nietzsche_nietzscheemihermanayyo.pdf

http://es.aleteia.org/2016/05/24/las-desgarradoras-oraciones-de-nietzsche-al-dios-desconocido/

-Sherlock-

La Vida Loca de Nietzsche

 

“Jehová te herirá con locura, y con ceguedad, y con angustia de corazón.”

– Deuteronomio 28:28

El misógino, racista y llamado padre del posmodernismo, Friedrich Wilhelm Nietzsche, fue un fracaso durante toda su vida. Su vida amorosa por ejemplo fue tan desastrosa como su carrera profesional. Todos sus intentos por seducir a las mujeres eran en vanos y confesó sentirse triste por su soledad. Algunos hasta creen que sostuvo una relación secreta e incestuosa con su hermana llamada Elizabeth (Mi hermana y yo de Nietzsche). Otros sostienen que Nietzsche era gay (El Secreto de la Zaratrusta de Joachim Kohler). Hasta su propio amigo Richard Wagner propagó rumores de las masturbaciones crónicas, relaciones homoeróticas y hasta quizás pedofílicas de Nietzsche. Nietzsche simplemente no era bueno en el romance y se dice que una de las razones por la que era un foreveralone era porque su largo bigote asustaba a las mujeres de su tiempo. Sin olvidar que su misoginia extrema tampoco le ayudaba a tener suerte con las mujeres. Sin embargo, quizás esto fue para bien ya que después de todo el filósofo narcisista había contraído sífilis en un burdel que frecuentaba mientras todavía estaba en el colegio. De hecho, se dice que Nietzsche se enamoró de una escritora rusa, con inclinaciones liberales llamada Lou Andreas-Salomé y quien compartió los secretos más íntimos de filosofía con Nietzsche, pero finalmente ella prefirió unirse a Paul Rée, amigo de él.

No sólo era rechazado por las mujeres de su tiempo sino también por sus propios estudiantes. Nietzsche se convirtió en profesor a la edad de 24 años. Pero el filósofo solitario era alienado por sus estudiantes y forzado a retirarse a la edad de 35. También quiso abandonar la filosofía por la jardinería, pero aparentemente tampoco era bueno en ello y fracasó en el mismo. Su propia hermana Elizabeth lo acusó de fascista y antisemita. No fue hasta después de su muerte que sus obras espezaron a leerse extensamente. Su admirador Hitler quedó tan fascinado con los libros de Nietzsche, principalmente la de “Así habló Zaratustra”, que le rindió homenaje y lo convirtió en el filósofo del estado del Tercer Reich. Aunque los libros de Nietzsche también han sido usado para promover el posmodernismo y el relativismo cultural.

“Nietzsche era estúpido y anormal”

– León Tolstói, novelista ruso, dramaturgo, filósofo, pedagogo, ensayista, diarista y considerado uno de los escritores más importantes de la literatura mundial

De hecho, Friedrich Nietzsche fue tan anticristiano que hasta dejó de ser amigo de uno de sus ídolos, el gran compositor, poeta y director de orquesta, Richard Wagner, solo porque se sentía frustrado por las decisiones que tomaba Wagner, incluyendo su conversión a la religión que tanto odiaba y porque lo veía como una señal de debilidad (Asi lo admite en su libro, “El caso Wagner: Nietzsche contra Wagner”). Nietzsche admiraba su arte, pero su teofobia era tan fuerte que no podía soportar las creencias religiosas de su amigo como cuando decía, “Creo en Dios, Mozart y Beethoven.” 

https://en.wikipedia.org/wiki/Nietzsche_contra_Wagner

Al igual que muchos fanáticos ateos, Nietzsche también creía que sin religión hay progreso. Pero como nos enseña la historia, cada vez que un dictador como Stalin o Mao quería crear un paraíso sin Dios en vez de una utopia convertían la tierra en un infierno. “Efectivamente, nosotros los filósofos, los espiritus libres, ante la nueva era de que el Dios antiguo ha muerto, nos sentimos iluminados por una nueva aurora; nuestro corazón se desborda de gratitud, de asombro, de expectación de curiosidad, el horizonte nos parece libre otra vez, nuestras naves pueden darse de nuevo a la vela y bogar hacia el peligro: vuelven los licitos todos lso azares del que busca conocimiento; el mar, nuestra alta mar, se abre de nuevo a nosotros y, tal vez, no tuvimos jamas un mar tan ancho.” – Nietzsche, F. W, La gaya ciencia; op.cit.,n 343. Estas palabras de Nietzsche donde se nos habla de una nueva era, caracterizada por un antropocentrismo absoluto que se cierra a la transcendencia de una forma consciente y voluntaria, podrán ser cautivadoras para cualquier antireligioso. Sin embargo, un siglo con dos Guerras Mundiales aterradoras, todo lo que simbolizaban Auschwitz y los gulags, el genocidio en Bosnia y tantas otras atrocidades, nos ha demostrado el verdadero precio que la humanidad ha tenido que pagar por el intento de hacerla vivir totalmente de espaldas a Dios. 

Uno pensaría que un filósofo que habla sobre abrazar el sufrimiento, la victoria y de reemplazar a Dios consigo mismo porque se cree un superhombre seria algo así como el equivalente de Chuck Norris. Sin embargo, la filosofía de Nietzsche suena ironica cuando uno se entera que se pasaba constantemente enfermo y no muy übermenschi. Parte de esto se debe a que contrajo sífilis. Algunos de sus fans ateos insisten en negar que su ídolito de paja se haya arrepentido de su anticristianismo en sus últimos días. Si ese fue el caso entonces Nietzsche no tuvo final feliz pues el pobre racista y misógino terminó loco e internado en un manicomio donde su madre y hermana lo cuidaron. Allí murió por lo que cuaquiera pensaría que desde ese mismo momento era Dios el que ahora podía decir que Nietzsche está muerto y para colmo enterrado en una iglesia. Después de todo, algunos reconocen que las últimas palabras de Nietzsche antes de morir y pronunciadas en un marco de silencio fueron: “Mamá, soy un idiota”.

Hay diferentes teorías con respecto a la causa de la locura de Nietzsche, pero según el popular filósofo británico, Alain De Botton, Nietzsche tuvo un colapso mental cuando vio un caballo siendo maltratado. Nietzsche se enloqueció cuando vio que el caballo era latigado en las calles de Turin, Italia. Fue tan grave su colapso mental que lo tuvieron que ingresar en un manicomio por el resto de su vida. Según se reportó, Nietzsche corrió y abrazó el caballo para protegerlo antes de que él cayera al suelo. La película de Bela Tarr llamado “The Turin Horse” fue inspirado en esa dramática escena de Nietzsche. De acuerdo a Botton, después de ese incidente, Nietzsche regresó a su embarque de caballos, bailando desnudo y pensando en dispararle al emperador. También se dice que Nietzsche empezó a creerse que era Jesús, Napoleón, Buda y otras figuras históricas. Al final, su propia familia tuvo que internarlo en una clínica psiquiátrica en Basilea donde murió 11 años después a la edad de 56 años. Si algo que aprendemos de este pobre perdedor es que la rebeldía contra Dios conduce a una vida miserable. En fin, mientras uno más indaga sobre la vida privada de este filomaniaco uno solo puede preguntarse ¿cómo es que tantos fanáticos ateos militantes pueden idolotrar a un tipo como este? Pero luego nos acordamos de las palabras de Sherlock Holmes, “Un tonto encuentra siempre otro más tonto que lo admira

“Si el Dios infinito y personal no existe, la locura es la única respuesta filosófica posible”

– Francis Schaeffer, teólogo, filósofo y pastor evangélico americano

 

https://es.wikipedia.org/wiki/El_caballo_de_Tur%C3%ADn