¿Qué fue antes: el huevo o la gallina?

¿Qué fue antes: el huevo o la gallina? ¿Si la gallina fue primero, de dónde salió? ¿Si el huevo fue primero, quién lo puso? Este antiguo dilema ha servido como metáfora sobre el origen de las cosas desde que Aristóteles la formuló.

Muchos científicos han concluido finalmente que fue la gallina porque el huevo tiene una proteína (OC-17) que forma la cáscara del huevo que solo es producida por la gallina. Por tanto, la ciencia confirma una vez más la Biblia cuando dice que la gallina vino primero ya que según la genética se puede ver que el huevo posee la molecula del ADN de la gallina con las instrucciones de su formación y lo cual a su vez demuestra la existencia de Dios ya que se necesita Alguien para crear el código de información de ADN de la primera gallina y porque la vida solo puede venir de vida prexistente, en este caso, del eterno Dios viviente (Apocalipsis 4:11). Sin embargo, los militantes ateos apelan a la macroevolución o citan a Neil deGrasse Tyson diciendo que primero “fue el huevo, puesto por un ave que no era gallina”.

Pero la respuesta no solo es una falacia de autoridad sino un razonamiento circular. En primer lugar, cuando se pregunta ¿qué vino primero, el huevo o la gallina? Es obvio que la pregunta se refiere al ave (gallina) y al huevo de la gallina. No al huevo de un dinosaurio ya que el ave y los reptiles son dos clases de especies que son genéticamente muy diferentes. Además de que nunca se ha observado a un animal producir un animal diferente a su misma especie. De hecho, esto hasta contradice la ley científicamente de la Biogénesis la cual establece que todos los animales se reproducen según su género, no según otro género.

Por tanto, la respuesta de Neil deGrasse Tyson es una falacia de petición de principio porque asume que la macroevolución es cierta sin demostrarla y que por ende el huevo es supuestamente la respuesta. De hecho, hay hasta evolucionistas que creen que los dinosaurios en realidad no se extinguieron, sino que todavía viven con nosotros pero que evolucionaron en forma de aves. Como “prueba” citan fósiles como el Arquetrix y el Archaeoraptor de la National Geographic. En otras palabras, toman a los dinosaurios para sacarlos de su clasificación que es de reptiles para ponerlos en otro diferente que es la de aves. Sin embargo, el llamado Archaeoraptor no puede ser usado para sostener esta teoría de dinosaurio a ave porque ya fue descartado por la ciencia moderna como algo no válido o incluso como un fraude. Un escáner demostró que ese falso “eslabón pérdido” entre dinosauro y ave era un pequeño carnívoro, el «Microraptor zhaoianus», al que se habían trasplantado partes de un ave, denominada «Yanornis martini». Mientras que el Arquetrix tampoco es un dinosaurio sino un ave.

De hecho, hay evolucionistas como el Dr. David Menton que admiten que no existen fósiles de dinosaurios con plumas y que aquellos que creen esto solo enseñan dibujos basados en la imaginación y no verdaderos fósiles que muestren una transición entre dinosaurio y ave. Hasta el evolucionista y experto en aves, el Dr. Storrs Olson de “The Smithsonian Institution” y “The Smithsonian National Museum” (museo no creacionista) también escribió 2 cartas a la National Geographic para que dejaran de promover esta fantasía de mitad dinosaurio y mitad ave. Además, no tiene sentido creer que los pequeños brazos de los dinosaurios se hayan convertido mágicamente en alas para volar, principalmente cuando la piel de los reptiles es genéticamente muy diferente al plumaje de las aves por lo que el cambio de plumas a escamas es anatómicamente imposible.

El tiempo tampoco es una varita mágica para convertir dinosaurios como el Tiranosaurio Rex en aves como las gallinitas. Científicamente eso es imposible debido a que la genética tiene sus límites y por eso es incompatible con la evolución. Como si fuera poco, se ha encontrado fósiles de dinosaurios como el “Theropoda” con huesos de aves en su estómago. Por tanto, ¿cómo es que un Theropoda se haya comido un ave si según los evolucionistas el Theropoda se supone que evolucionara en un ave después? Además, tanto Tyson como la teoría del “Hopeful Monster” Schneiderwolf y Goldsmith también tienen otro terrible inconveniente, no solo que hace falta un milagro para que un ave no gallina ponga un huevo de gallina, sino que hace falta otro milagro…que ponga otro huevo…pero esta vez tiene que ser un pollo.

En conclusión, el mito de la macroevolución simplemente no tiene solución para este dilema pues la respuesta correcta es que bíblica y científicamente, la gallina vino primero (Génesis 1:20-22), saludos

 

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