Hume y el argumento contra los milagros

“Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros, la otra es creer que todo es un milagro” — Albert Einstein

Hume y el argumento contra los milagros

1) Los milagros no ocurren
2) Como sabemos eso?
3) Porque todos los milagros reportados son falsos
4) Como sabemos eso?
5) Porque existe una experiencia uniforme contra los milagros
6) Como sabemos eso? Porque… (Vaya a la afirmación 1)

Este es un resumen del argumento (o razonamiento circular) planteado por el filósofo David Hume. Para él, “experiencia” se refiere al conocimiento adquirido por medio de los 5 sentidos (la vista, tacto, olfato, etc.), y “uniforme” se refiere a lo que experimentamos normalmente (o lo que se repite una y otra vez.). En realidad, Hume está diciendo que la única prueba o evidencia para saber si un evento ha ocurrido es si lo experimentamos una y otra vez. Por ejemplo, ¿cómo sabemos que el agua se evapora a los 100 grados centígrados? Hume diría porque todas las veces que calentamos agua, vemos que el agua se evapora exactamente a los 100 grados.

Pero ¿y qué tal de eventos o hechos únicos? ¿Eventos que no se repiten una y otra vez? Para Hume, cualquier hecho o evento único nunca puede tener bastante evidencia para ser creído (en otras palabras, debe ser rechazado.) Pero si Hume está en lo correcto, no solamente tendríamos que rechazar la existencia de milagros sino también la existencia de hechos únicos. Un buen ejemplo seria la lotería. Las probabilidades de que alguien gane la lotería son extremadamente bajas. Es más, nuestra experiencia nos dice que si compramos un boleto de lotería lo más probable es que no vamos a ganar. Sin embargo, se han dado casos en que una persona gana el premio mayor (a pesar de que todas las probabilidades y su experiencia estaban en contra de ella.) Pero si seguimos con el razonamiento de Hume, ¡no deberíamos de creer que esta persona ganó la lotería!

Lo mismo podemos decir acerca de hechos únicos en la historia. Aunque estos eventos históricos no se repiten en la actualidad, todos sabemos que ocurrieron. ¿Cómo lo sabemos? Lo sabemos porque al examinar las evidencias históricas nos damos cuenta de que estos eventos en realidad ocurrieron.

“Cuando la gente dice, “No creo en los milagros” Yo les digo, “Mira alrededor, vives en uno.” -Frank Turek


¿Puede un milagro convencer a un ateo de la existencia de Dios?

¿Puede un milagro convencer a un ateo de la existencia de Dios?

¿Afirmaciones Extraordinarias requieren de Evidencia Extraordinaria?

Si el Dios de la Biblia hiciera el milagro que un ateo exigiera para aceptar su existencia solo podría ocurrir tres cosas: La primera es convertirse en cristiano y contar su testimonio a sus amigos ateos de que ahora cree en Dios aunque lo más posible es que sus amigos no le crean. Sin embargo, la incredulidad de sus amigos no demuestra que su experiencia sobrenatural o revelación milagrosa sea falsa. Lo mismo se puede decir de toda experiencia sobrenatural que ha tenido el cristiano a través del nuevo nacimiento espiritual. Como bien dice Graham Greene, “Dios no deja de existir cuando los hombres dejan de creer en Él”

La segunda, no dejaría de ser ateo. Como dijo el filósofo C.S. Lewis, “Ver no siempre es creer” por lo que un fanático ateo siempre buscará una excusa para negar su existencia sin importar cuanta evidencia se le ponga por delante. Si viera un milagro posiblemente diga que estaba alucinando, que fue un truco mágico, holograma, extraterrestre, algún problema mental que tiene o que no sabe pero que seguramente la ciencia tendrá una respuesta que no sea Dios demostrando así su subjetividad y deseo de no querer creer en Dios.

En otras palabras, “Estos ignoran VOLUNTARIAMENTE, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra…” (2 Pedro 3:5-7) o dicho de otra manera, no hay peor ciego que el que no quiere ver.

De hecho, algunos ateos hasta preguntan que si Dios es real entonces ¿por qué Dios no baja del cielo y viene a la tierra para que crea en Él? Lo que desconoce el ateo ignorante en teología cristiana es que Dios ya lo hizo a través de Jesucristo quien hizo muchos milagros y aun así muchos no creyeron en El sino que mas bien terminaron crucificándolo. Por tanto, no toda persona está dispuesta a aceptar la verdad, aunque sea demostrada a través de milagros.

Es por eso que cuando el rico del infierno le pidió a Abraham que le enviara a alguien que predicara a sus hermanos para que no terminaran en el mismo lugar de tormento que se encontraba, Abraham le respondió diciendo, “Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.” (Lucas 16:19.31). También tenemos el ejemplo del mismo Jesús cuando fue llevado ante Herodes y este se puso muy contento para ver si Jesús le hiciera algún milagro. Pero Jesús no lo complació porque sabía que no estaba realmente interesado en la verdad sino en la burla y el entretenimiento (Lucas 23: 8, 9).

Después de todo, ya Dios ha hecho evidente su existencia y si la misma creación lo cual es el milagro más grande de todos (incluso más que devolverle a un hombre su pierna amputada) no es suficiente para demostrarle a un ateo de la existencia de Dios entonces ninguna evidencia lo convencerá. En otras palabras, ¿qué clase de evidencia le convencería a un ateo de que hay un Dios que dice que ya tenemos suficiente evidencia de su existencia? NINGUNA pues como dijo el gran pensador Agustín de Hipona, “Para el que quiere creer tengo mil razones, pero para el que no quiere creer no tengo ninguna.”

Por último, la tercera es que podrá aceptar su existencia pero eso no significa que le servirá y dejara sus pecados. Esto es admitido por muchos ateos. Al contrario, hay muchos misoteístas que son ateos de boca pero no de corazón y que muestran su odio específicamente al Dios cristiano porque saben que es el verdadero y que serán juzgados por Él si no se arrepienten de sus pecados (2 Pedro 3:3).

En fin, “Dios no forjo nunca milagros para convencer a los ateos, porque sus obras ordinarias lo demuestran” – Francis Bacon (“Essays”, 16. “Atheism”), célebre filósofo, abogado, escritor, padre del empirismo filosófico y científico.

 

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-Sherlock-


¿Qué fue antes: el huevo o la gallina?

¿Qué fue antes: el huevo o la gallina? ¿Si la gallina fue primero, de dónde salió? ¿Si el huevo fue primero, quién lo puso? Este antiguo dilema ha servido como metáfora sobre el origen de las cosas desde que Aristóteles la formuló.

Muchos científicos han concluido finalmente que fue la gallina porque el huevo tiene una proteína (OC-17) que forma la cáscara del huevo que solo es producida por la gallina. Por tanto, la ciencia confirma una vez más la Biblia cuando dice que la gallina vino primero ya que según la genética se puede ver que el huevo posee la molecula del ADN de la gallina con las instrucciones de su formación y lo cual a su vez demuestra la existencia de Dios ya que se necesita Alguien para crear el código de información de ADN de la primera gallina y porque la vida solo puede venir de vida prexistente, en este caso, del eterno Dios viviente (Apocalipsis 4:11). Sin embargo, los militantes ateos apelan a la macroevolución o citan a Neil deGrasse Tyson diciendo que primero “fue el huevo, puesto por un ave que no era gallina”.

Pero la respuesta no solo es una falacia de autoridad sino un razonamiento circular. En primer lugar, cuando se pregunta ¿qué vino primero, el huevo o la gallina? Es obvio que la pregunta se refiere al ave (gallina) y al huevo de la gallina. No al huevo de un dinosaurio ya que el ave y los reptiles son dos clases de especies que son genéticamente muy diferentes. Además de que nunca se ha observado a un animal producir un animal diferente a su misma especie. De hecho, esto hasta contradice la ley científicamente de la Biogénesis la cual establece que todos los animales se reproducen según su género, no según otro género.

Por tanto, la respuesta de Neil deGrasse Tyson es una falacia de petición de principio porque asume que la macroevolución es cierta sin demostrarla y que por ende el huevo es supuestamente la respuesta. De hecho, hay hasta evolucionistas que creen que los dinosaurios en realidad no se extinguieron, sino que todavía viven con nosotros pero que evolucionaron en forma de aves. Como “prueba” citan fósiles como el Arquetrix y el Archaeoraptor de la National Geographic. En otras palabras, toman a los dinosaurios para sacarlos de su clasificación que es de reptiles para ponerlos en otro diferente que es la de aves. Sin embargo, el llamado Archaeoraptor no puede ser usado para sostener esta teoría de dinosaurio a ave porque ya fue descartado por la ciencia moderna como algo no válido o incluso como un fraude. Un escáner demostró que ese falso “eslabón pérdido” entre dinosauro y ave era un pequeño carnívoro, el «Microraptor zhaoianus», al que se habían trasplantado partes de un ave, denominada «Yanornis martini». Mientras que el Arquetrix tampoco es un dinosaurio sino un ave.

De hecho, hay evolucionistas como el Dr. David Menton que admiten que no existen fósiles de dinosaurios con plumas y que aquellos que creen esto solo enseñan dibujos basados en la imaginación y no verdaderos fósiles que muestren una transición entre dinosaurio y ave. Hasta el evolucionista y experto en aves, el Dr. Storrs Olson de “The Smithsonian Institution” y “The Smithsonian National Museum” (museo no creacionista) también escribió 2 cartas a la National Geographic para que dejaran de promover esta fantasía de mitad dinosaurio y mitad ave. Además, no tiene sentido creer que los pequeños brazos de los dinosaurios se hayan convertido mágicamente en alas para volar, principalmente cuando la piel de los reptiles es genéticamente muy diferente al plumaje de las aves por lo que el cambio de plumas a escamas es anatómicamente imposible.

El tiempo tampoco es una varita mágica para convertir dinosaurios como el Tiranosaurio Rex en aves como las gallinitas. Científicamente eso es imposible debido a que la genética tiene sus límites y por eso es incompatible con la evolución. Como si fuera poco, se ha encontrado fósiles de dinosaurios como el “Theropoda” con huesos de aves en su estómago. Por tanto, ¿cómo es que un Theropoda se haya comido un ave si según los evolucionistas el Theropoda se supone que evolucionara en un ave después? Además, tanto Tyson como la teoría del “Hopeful Monster” Schneiderwolf y Goldsmith también tienen otro terrible inconveniente, no solo que hace falta un milagro para que un ave no gallina ponga un huevo de gallina, sino que hace falta otro milagro…que ponga otro huevo…pero esta vez tiene que ser un pollo.

En conclusión, el mito de la macroevolución simplemente no tiene solución para este dilema pues la respuesta correcta es que bíblica y científicamente, la gallina vino primero (Génesis 1:20-22), saludos